Una nueva especie de rana ha sido identificada en las montañas de la Zona de Los Santos, en el Pacífico central de Costa Rica. Se trata de Isthmohyla nacientes, una pequeña rana arborícola conocida como “rana de las nacientes”, cuyo descubrimiento aporta nuevos conocimientos sobre la biodiversidad de una región donde los bosques y las plantaciones de café conviven con numerosos ríos y quebradas.
La especie fue descrita científicamente en 2026 a partir de estudios morfológicos, genéticos y bioacústicos. Los investigadores determinaron que se trata de una especie nueva para la ciencia y endémica de Costa Rica.
Un descubrimiento que comenzó décadas atrás
La historia de Isthmohyla nacientes se remonta a la década de 1960, cuando ejemplares de esta población ya habían sido observados en la región. Sin embargo, durante décadas fueron atribuidos a otra especie de rana del mismo género.
El interés científico se retomó en 2021, cuando investigadores encontraron nuevamente ejemplares en una quebrada de San Lorenzo de Tarrazú. Lo que inicialmente parecía ser el reencuentro con una especie que llevaba décadas sin registrarse en la zona terminó convirtiéndose en el descubrimiento de una especie distinta.
Los análisis posteriores permitieron comparar características físicas, información genética y los cantos de los machos, elementos que ayudaron a confirmar que se trataba de una especie hasta entonces no descrita formalmente.
Una pequeña habitante de las nacientes
Isthmohyla nacientes mide menos de cuatro centímetros y se encuentra en ambientes montañosos situados aproximadamente entre los 1.400 y 2.000 metros sobre el nivel del mar.
Su distribución conocida comprende varias localidades de la Zona de Los Santos, principalmente en los cantones de Dota y Tarrazú, además de registros relacionados con la región. La especie ha sido observada tanto en ambientes naturales como en zonas modificadas, incluyendo áreas cercanas a plantaciones de café.
Su nombre científico hace referencia precisamente a las “nacientes”, es decir, los lugares donde nacen ríos y quebradas. Los investigadores eligieron este nombre para destacar la importancia de estos ecosistemas acuáticos en el ciclo de vida de la especie.
Una rana vinculada a los cafetales
Uno de los aspectos más particulares de esta especie es su capacidad para vivir en paisajes donde la agricultura forma parte del entorno.
Los investigadores han encontrado ejemplares en riachuelos y zonas ribereñas ubicadas dentro o junto a plantaciones de café. Allí, las ranas pueden utilizar la vegetación y las estructuras cercanas a los cursos de agua como refugio.
Durante la noche, los machos pueden ser escuchados emitiendo sus llamados desde la vegetación o las rocas situadas junto a los riachuelos. También se han observado ejemplares sobre plantas de café.
Su presencia en estos paisajes demuestra que determinados ecosistemas agrícolas pueden mantener una parte importante de la biodiversidad cuando conservan elementos naturales como vegetación ribereña y cuerpos de agua.
Un canto que ayudó a identificarla
El canto de los machos fue una de las pistas utilizadas por los científicos para diferenciar a Isthmohyla nacientes de otras especies cercanas.
El estudio científico describe un llamado de una sola nota tonal, generalmente emitida de manera individual o en pequeñas series. También se identificaron diferentes tipos de vocalizaciones relacionadas con la reproducción y otras interacciones entre los individuos.
Los machos poseen además un saco vocal translúcido y bilobulado, que se expande cuando producen determinados sonidos.
Estas características acústicas, combinadas con los análisis genéticos y morfológicos, fueron fundamentales para establecer la identidad de la nueva especie.
Una especie pequeña frente a grandes amenazas
A pesar de haber sido encontrada también en ambientes intervenidos, Isthmohyla nacientes enfrenta amenazas relacionadas con la transformación de su hábitat.
Entre los principales riesgos identificados se encuentran la contaminación de los cursos de agua por plaguicidas, el vertido de residuos y la pérdida de vegetación en las zonas ribereñas.
La conservación de los pequeños ríos, quebradas y nacientes donde vive la especie resulta especialmente importante porque estos ambientes están directamente relacionados con su reproducción y supervivencia.
La importancia de conservar la vegetación junto a los ríos
Las zonas de vegetación que rodean los cursos de agua cumplen múltiples funciones ecológicas. Proporcionan refugio, mantienen condiciones de humedad y ayudan a proteger la calidad del agua.
En el caso de Isthmohyla nacientes, los investigadores han encontrado ejemplares tanto en ambientes relativamente conservados como en paisajes alterados. Esto demuestra cierta capacidad de adaptación, pero no significa que la especie sea inmune a los cambios ambientales.
Mantener corredores de vegetación alrededor de las quebradas puede contribuir a conservar las condiciones necesarias para esta y otras especies que dependen de los ecosistemas de agua dulce.
Un nuevo elemento para la biodiversidad de Los Santos
La descripción de Isthmohyla nacientes demuestra que todavía existen especies por descubrir incluso en regiones donde las actividades humanas y la agricultura están profundamente integradas en el paisaje.
La Zona de Los Santos es reconocida principalmente por su producción de café, pero sus montañas también albergan una importante diversidad de plantas y animales.
El descubrimiento de esta rana pone nuevamente en evidencia el valor de los pequeños ecosistemas que atraviesan estos paisajes y la necesidad de conocerlos antes de poder protegerlos adecuadamente.
Ciencia que ayuda a proteger una especie recién descubierta
El trabajo realizado para identificar Isthmohyla nacientes no se limita a darle un nombre científico. El estudio proporciona información sobre su distribución, comportamiento, reproducción, características físicas y hábitat.
Estos datos pueden servir como punto de partida para futuros estudios y programas de monitoreo que permitan determinar con mayor precisión el tamaño de sus poblaciones y la evolución de las amenazas que enfrenta.
Para los investigadores, conocer la existencia de una especie es solo el primer paso. El siguiente desafío es comprender mejor sus necesidades y desarrollar medidas que permitan conservar los ecosistemas de los que depende.
Una pequeña rana con una gran historia
Durante décadas, Isthmohyla nacientes estuvo presente en los riachuelos de la Zona de Los Santos sin ser reconocida como una especie independiente.
Hoy, esta pequeña rana arborícola representa un nuevo capítulo en el conocimiento de la biodiversidad costarricense. Su historia también recuerda que los bosques, nacientes y quebradas que atraviesan los paisajes agrícolas pueden esconder especies que todavía esperan ser descubiertas.
Proteger estos pequeños ecosistemas significa conservar no solo una nueva especie, sino también una parte de la riqueza natural que hace de Costa Rica uno de los territorios con mayor diversidad biológica del planeta.
Fuentes científicas y de información
Universidad de Costa Rica (UCR): participación de investigadores de la Escuela de Biología en el estudio y descripción de la nueva especie.
Universidad Nacional (UNA): investigadores del Instituto Internacional en Conservación y Manejo de Vida Silvestre (ICOMVIS) participaron en el estudio de la especie.
Ichthyology & Herpetology: publicación científica donde se describe formalmente Isthmohyla nacientes y se presentan sus características morfológicas, genéticas, acústicas y ecológicas.
ANCAR – Alianza Nacional para la Conservación de Anfibios y Reptiles: información sobre el descubrimiento, distribución y amenazas para la especie.







