Un programa de monitoreo desarrollado en Reserva Conchal, en Guanacaste, registró durante 2025 un total de 79 especies de fauna silvestre, aportando nuevos datos sobre la biodiversidad que se mantiene en este paisaje costero.
Los resultados forman parte del Reporte Integrado 2025 de FIFCO, que señala que el monitoreo se realizó mediante cámaras trampa instaladas en áreas boscosas y pasos de fauna dentro de la propiedad. El registro incluyó 3 especies de reptiles, 48 de aves y 28 de mamíferos.
Más allá de la cifra, el estudio permite observar cómo espacios naturales dentro de zonas turísticas pueden funcionar como refugios y corredores para distintas especies.
Cámaras trampa para conocer mejor la fauna
Como parte de sus programas de conservación, Reserva Conchal instaló 20 cámaras trampa en octubre de 2023, ubicadas en sectores boscosos y cerca de pasos arbóreos utilizados por la fauna.
Estos dispositivos permiten registrar animales sin necesidad de capturarlos ni interferir directamente con su comportamiento. Las cámaras pueden funcionar durante largos períodos y aportar información sobre qué especies utilizan determinados sectores, con qué frecuencia aparecen y cómo se desplazan por el territorio.
Según el reporte de FIFCO, las cámaras permanecieron operativas hasta 2025 y permitieron documentar las 79 especies registradas ese año. Los datos obtenidos serían analizados y compartidos durante el primer trimestre de 2026 para contribuir al fortalecimiento de las acciones de conservación y manejo de la vida silvestre.
48 especies de aves, 28 mamíferos y 3 reptiles
El grupo más numeroso dentro del registro correspondió a las aves, con 48 especies. A ellas se sumaron 28 especies de mamíferos y 3 especies de reptiles.
Estos datos son especialmente relevantes en Guanacaste, una región donde los ecosistemas de bosque tropical seco, manglares y zonas costeras forman un mosaico de hábitats de gran importancia para la fauna.
La información oficial del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) también identifica en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal una amplia variedad de fauna, incluyendo monos congo, pizotes, mapaches, puercoespines, venados cola blanca, osos mieleros, armadillos y ardillas. Entre las aves mencionadas se encuentran trogones, gavilanes, pájaros carpinteros y garzas, además de diferentes reptiles e invertebrados.
Un refugio dentro de un paisaje turístico
La presencia de esta diversidad está relacionada con los espacios naturales que se conservan dentro de Reserva Conchal y su entorno.
El Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal fue oficializado en 2009 mediante el Decreto Ejecutivo N.º 35426. Tiene una superficie de 39,75 hectáreas, de las cuales 28,29 corresponden a propiedad privada y 11,46 hectáreas forman parte del Patrimonio Natural del Estado.
El refugio se encuentra en el distrito de Cabo Velas, en Santa Cruz de Guanacaste, y protege ecosistemas asociados al manglar y al bosque circundante. Entre sus ambientes se encuentran el bosque seco en transición a húmedo, el manglar, el estero Puerto Viejo y la laguna del manglar.
Una pieza dentro de un corredor biológico
El valor de Reserva Conchal no se limita a las especies que viven dentro de sus terrenos.
Una investigación publicada por el Tecnológico de Costa Rica analizó la conectividad funcional de Reserva Conchal como parte del Corredor Biológico Costero Marino Baulas-Conchal. El estudio destaca la importancia de mantener la conectividad entre diferentes fragmentos de hábitat para favorecer el desplazamiento de las especies y reducir los efectos de la fragmentación del paisaje.
El Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal también se encuentra vinculado a iniciativas de conectividad ecológica. Documentación sobre el área señala su relación con el corredor biológico Diriá y destaca la función de sus ecosistemas costeros y de manglar.
Restaurar el hábitat también forma parte de la conservación
El monitoreo de fauna se complementa con acciones destinadas a recuperar y mantener los espacios naturales.
Reserva Conchal informa que uno de sus programas de restauración ha incluido la producción y plantación de árboles para recuperar hábitats fragmentados y aumentar la cobertura vegetal disponible para especies como los monos congo. En uno de estos programas se plantaron 15.000 árboles en el vivero de la reserva.
Estas iniciativas tienen una importancia particular en zonas donde diferentes actividades humanas han reducido o fragmentado los hábitats naturales. Mantener árboles, bosques y corredores permite que los animales encuentren alimento, refugio y rutas para desplazarse.
El monitoreo permite tomar mejores decisiones
Registrar especies no consiste únicamente en elaborar una lista de animales presentes en un territorio.
Los datos obtenidos mediante cámaras trampa pueden ayudar a identificar las zonas utilizadas por la fauna y detectar posibles puntos de conflicto entre animales y actividades humanas. Esta información puede utilizarse posteriormente para orientar medidas de conservación, restauración y manejo.
En Reserva Conchal, por ejemplo, el monitoreo forma parte de una estrategia más amplia que incluye también pasos de fauna. Según el reporte de FIFCO, desde 2023 existe una colaboración con McGill University y la Fundación SalveMonos para desarrollar proyectos relacionados con la conservación de la fauna y el uso de herramientas tecnológicas.
En 2025 se destinó además una inversión aproximada de US$20.000 para el diseño e instalación de nuevos pasos aéreos de fauna, cuya implementación estaba prevista para 2026.
Un ejemplo de conservación en una zona turística
Los resultados obtenidos en Reserva Conchal muestran que la actividad turística y la conservación pueden coexistir cuando existen espacios destinados específicamente a proteger los ecosistemas y cuando se realizan esfuerzos continuos de restauración y monitoreo.
El propio SINAC establece entre los objetivos del Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal la conservación y restauración de los ecosistemas asociados al manglar y al bosque circundante, así como la educación ambiental, el control y la protección y el manejo de la biodiversidad.
La identificación de 79 especies de fauna en 2025 aporta, por tanto, una nueva fotografía de la biodiversidad presente en el área. También demuestra el valor de seguir recopilando información a largo plazo para comprender cómo utilizan los animales estos espacios y cómo pueden protegerse de manera más efectiva.
La biodiversidad que existe más allá de la playa
Para muchos visitantes, Reserva Conchal está asociada principalmente con sus playas y paisajes costeros. Sin embargo, los resultados del monitoreo recuerdan que detrás de ese atractivo turístico existe un ecosistema mucho más amplio.
Bosques, manglares, esteros y zonas de regeneración proporcionan hábitats para numerosas especies y forman parte de una red ecológica que se extiende mucho más allá de los límites de una propiedad.
El registro de 79 especies no representa necesariamente toda la biodiversidad existente en Reserva Conchal: se trata de las especies detectadas mediante este programa de monitoreo y sus métodos específicos. Precisamente por eso, continuar con observaciones sistemáticas puede ayudar a ampliar el conocimiento sobre la fauna y evaluar cómo evoluciona el ecosistema con el paso del tiempo.
Fuentes de información
Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC): información oficial sobre el Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal, sus ecosistemas, fauna, objetivos de conservación y plan de manejo.
FIFCO – Reporte Integrado 2025: resultados del monitoreo mediante cámaras trampa realizado en Reserva Conchal, incluyendo el registro de 79 especies de fauna durante 2025.
Tecnológico de Costa Rica: investigación sobre la conectividad funcional de Reserva Conchal dentro del Corredor Biológico Costero Marino Baulas-Conchal.
Sistema Costarricense de Información Jurídica / PGR: Decreto Ejecutivo N.º 35426 mediante el cual se creó el Refugio Nacional de Vida Silvestre Conchal, categoría mixta.







