Un estudiante costarricense de segundo grado representó al país en la etapa final del International Spirit of Math® Contest, una competencia internacional de matemáticas celebrada en Canadá que reúne a estudiantes de diferentes países.
El estudiante, Leonardo Quesada, destacó por su participación en esta competencia, convirtiéndose en un ejemplo del interés que existe entre niños y jóvenes costarricenses por las matemáticas y por las disciplinas vinculadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM). La participación fue reportada por La República el 17 de agosto de 2026.
Más allá del resultado individual, este tipo de experiencias permiten que estudiantes costarricenses se enfrenten desde edades tempranas a desafíos académicos internacionales y conozcan a jóvenes con intereses similares de otras partes del mundo.
Una competencia internacional desde los primeros años escolares
Participar en una competencia internacional de matemáticas durante la educación primaria representa una experiencia poco habitual para un estudiante de tan corta edad.
El International Spirit of Math® Contest plantea desafíos matemáticos destinados a desarrollar el razonamiento lógico, la capacidad de análisis y la resolución de problemas. La etapa final celebrada en Canadá reunió a participantes que habían avanzado previamente en las diferentes fases de la competencia.
Para Leonardo, llegar hasta esta instancia significó representar a Costa Rica en un espacio académico internacional y demostrar sus habilidades frente a estudiantes de otros países.
Este tipo de competencias no se limita necesariamente a medir conocimientos adquiridos en el aula. También busca estimular la curiosidad, la concentración y la capacidad de encontrar soluciones ante problemas que requieren pensar de manera diferente.
Las matemáticas como herramienta para desarrollar el pensamiento
Las matemáticas ocupan un lugar central dentro de la educación científica.
Resolver un problema matemático no consiste únicamente en recordar una fórmula. En muchos casos, requiere identificar patrones, analizar información, establecer relaciones y encontrar una estrategia para llegar a una solución.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) incorpora las matemáticas como una de las áreas fundamentales de la educación costarricense y actualmente dispone de materiales de práctica para las pruebas nacionales estandarizadas de 2026, tanto para primaria como para secundaria.
Estos recursos buscan que los estudiantes desarrollen y demuestren diferentes habilidades matemáticas, desde la resolución de problemas hasta el análisis de situaciones y la interpretación de información.
El desafío de fortalecer las matemáticas en Costa Rica
La participación de estudiantes como Leonardo adquiere una dimensión adicional cuando se observa el panorama general del aprendizaje de las matemáticas en el país.
Los resultados de PISA publicados por la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad del MEP muestran que, en 2022, el 28 % de los estudiantes costarricenses alcanzó al menos el nivel 2 de desempeño en matemáticas, frente a un promedio de 69 % en los países de la OCDE. El mismo informe señala que casi ningún estudiante costarricense alcanzó los niveles 5 o 6 de desempeño en matemáticas.
Estas cifras corresponden a estudiantes de 15 años y no describen las capacidades de todos los estudiantes del país. Sin embargo, sí muestran uno de los principales retos educativos que enfrenta Costa Rica: fortalecer el aprendizaje de las matemáticas y generar mayores oportunidades para desarrollar habilidades avanzadas.
En ese contexto, las experiencias internacionales de estudiantes con un interés particular por esta disciplina pueden contribuir a visibilizar el potencial existente y la importancia de estimularlo desde edades tempranas.
Una tradición de competencias matemáticas
La participación de estudiantes costarricenses en competencias internacionales de matemáticas no es algo completamente nuevo.
Costa Rica cuenta desde hace décadas con iniciativas destinadas a identificar y estimular a estudiantes con habilidades e interés por esta área. La legislación nacional reconoce las Olimpiadas Costarricenses de Matemáticas como competencias orientadas a estimular y brindar atención especial a estudiantes que manifiestan aptitudes e interés por las matemáticas. La normativa también contempla la participación de estudiantes de primaria y secundaria en competencias nacionales e internacionales.
Esta tradición ha permitido que estudiantes costarricenses participen en diferentes escenarios académicos fuera del país.
El objetivo no es únicamente obtener reconocimientos. Estas experiencias también permiten desarrollar disciplina, pensamiento crítico, capacidad de resolución de problemas y confianza para enfrentarse a desafíos académicos de mayor complejidad.
El papel de la educación STEM
Las matemáticas forman parte de un conjunto más amplio de disciplinas conocidas como STEM: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
En Costa Rica, el MEP cuenta con una red de Colegios Científicos cuya formación pone especial énfasis en matemáticas, física, química, biología e informática. Según información oficial del Ministerio, estudiantes de estos centros han participado con éxito en olimpiadas nacionales e internacionales de matemáticas, física, química, biología, robótica y ferias científicas.
El desarrollo de estas habilidades puede tener implicaciones a largo plazo. Las matemáticas y las ciencias son fundamentales para carreras vinculadas con la ingeniería, la informática, la investigación científica, la tecnología y otros sectores que requieren capacidades analíticas.
La experiencia de un estudiante de primaria participando en una competencia internacional muestra que el interés por estas áreas puede comenzar mucho antes de la educación secundaria o universitaria.
Una experiencia que va más allá del resultado
En una competencia internacional, el resultado final es solo una parte de la experiencia.
Viajar a otro país para participar en un evento académico permite a los estudiantes conocer otras culturas, interactuar con participantes de diferentes lugares y enfrentarse a métodos y problemas distintos de los que encuentran habitualmente en su entorno escolar.
También puede ayudar a desarrollar habilidades personales como la concentración, la perseverancia y la capacidad de manejar situaciones nuevas.
Para un niño que todavía se encuentra en los primeros años de la educación primaria, una experiencia de este tipo puede convertirse en un recuerdo importante y, potencialmente, en una motivación para continuar explorando las matemáticas y otras disciplinas científicas.
El talento necesita oportunidades para crecer
La historia de Leonardo también plantea una cuestión más amplia: cómo identificar y acompañar a los estudiantes que muestran habilidades particulares.
Una buena educación matemática no debería limitarse a ayudar a los estudiantes que tienen dificultades. También debe ofrecer oportunidades para aquellos que avanzan rápidamente y necesitan nuevos desafíos.
Las competencias, clubes académicos, olimpiadas, ferias científicas y programas especializados pueden ofrecer precisamente ese espacio.
El reto consiste en lograr que estas oportunidades sean accesibles para estudiantes de diferentes regiones y contextos socioeconómicos, de manera que el talento pueda desarrollarse independientemente del lugar donde haya nacido un estudiante.
Una pequeña representación con un significado más amplio
La participación de Leonardo Quesada en Canadá es, en primer lugar, un logro personal y familiar.
Pero también representa una oportunidad para recordar que el talento académico puede aparecer desde edades muy tempranas y que las matemáticas pueden convertirse en una vía para que estudiantes costarricenses conecten con comunidades académicas internacionales.
En un país que busca fortalecer sus capacidades científicas y tecnológicas, estimular la curiosidad y el pensamiento lógico desde la infancia puede ser una inversión a largo plazo.
El desafío no consiste solamente en formar estudiantes capaces de resolver problemas matemáticos. Se trata también de formar jóvenes capaces de analizar, cuestionar, crear y buscar soluciones a problemas cada vez más complejos.
Una nueva generación con los ojos puestos en el mundo
La participación de un estudiante de segundo grado en una competencia internacional demuestra que las oportunidades de aprendizaje pueden comenzar mucho antes de lo que muchos imaginan.
Experiencias como la de Leonardo pueden servir de inspiración para otros niños que sienten curiosidad por las matemáticas y para familias y centros educativos interesados en desarrollar ese potencial.
El talento no siempre necesita una gran plataforma para comenzar. A veces empieza con un niño al que simplemente le gusta resolver problemas y descubrir cómo funcionan las cosas.
El papel de la educación es ofrecerle las herramientas, los desafíos y las oportunidades necesarias para que esa curiosidad pueda crecer.
Fuentes oficiales para ampliar la información
El Ministerio de Educación Pública (MEP) ofrece recursos oficiales relacionados con la enseñanza y evaluación de las matemáticas en Costa Rica, incluyendo materiales de práctica para las pruebas nacionales estandarizadas de 2026.
Los resultados de PISA publicados por la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad permiten consultar el desempeño de los estudiantes costarricenses en matemáticas y compararlo con los resultados de otros sistemas educativos.
El MEP también proporciona información sobre los Colegios Científicos Costarricenses, cuyo programa pone un énfasis particular en las matemáticas y las ciencias y cuyos estudiantes participan en diferentes competencias nacionales e internacionales.
La legislación costarricense relacionada con las Olimpiadas Costarricenses de Matemáticas constituye otra referencia oficial sobre el desarrollo de competencias académicas en esta área y la participación de estudiantes costarricenses en escenarios nacionales e internacionales.
La información específica sobre la participación de Leonardo Quesada en la final internacional celebrada en Canadá fue publicada por La República el 17 de agosto de 2026.







