Una iniciativa para fortalecer el futuro del surf
Las comunidades costeras de Jacó y Nosara están reforzando sus capacidades para promover un modelo de desarrollo del surf que combine la actividad deportiva, la protección del medioambiente y las oportunidades económicas locales.
La iniciativa forma parte del proyecto «Gestión de Ecosistemas de Surf y Economía Azul», en el que participan el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (ICODER), Conservación Internacional Costa Rica, Save The Waves Coalition y AETHLOS S.A.
Según informó el ICODER el 21 de octubre de 2026, las jornadas de formación se celebraron los días 13 y 15 de octubre y reunieron a 39 participantes vinculados con el surf y las comunidades de ambos destinos.
Las actividades abordaron temas como la educación física y ambiental, el uso de los METs —unidades metabólicas utilizadas para estimar la intensidad de la actividad física—, la planificación, la medición de resultados y la gestión sostenible de los ecosistemas relacionados con el surf.
El objetivo es fortalecer las capacidades de las personas y organizaciones que participan en este sector, al tiempo que se promueve una visión del desarrollo turístico que tenga en cuenta tanto las necesidades de las comunidades como la conservación de los entornos naturales.
¿Qué son los ecosistemas de surf?
El surf depende de mucho más que las olas. Las condiciones que permiten practicar este deporte están relacionadas con el funcionamiento de diferentes elementos naturales, entre ellos los fondos marinos, los arrecifes, las corrientes, las playas y los ecosistemas costeros.
Por este motivo, el concepto de «ecosistemas de surf» propone gestionar estos espacios teniendo en cuenta su valor deportivo, ambiental y económico.
La iniciativa busca conectar la protección de los entornos marinos y costeros con las comunidades y las actividades que dependen de ellos. Esto incluye no solo a las personas que practican surf, sino también a las escuelas deportivas, los alojamientos, los restaurantes, los operadores turísticos y otros negocios locales.
En noviembre de 2025, el ICODER y Conservación Internacional Costa Rica organizaron el primer Foro Nacional de Ecosistemas de Surf, con la participación del Ministerio de Ambiente y Energía, a través del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), además de representantes del sector público, privado y comunitario.
Durante el encuentro se destacó la importancia de desarrollar herramientas de gestión que permitan conservar la biodiversidad y mantener el funcionamiento de los ecosistemas que hacen posible la práctica del surf.
Jacó y Nosara, dos destinos donde el surf forma parte de la economía local
Jacó, en el cantón de Garabito, provincia de Puntarenas, y Nosara, en el cantón de Nicoya, Guanacaste, son dos destinos costeros estrechamente vinculados con el surf.
En ambos lugares, este deporte forma parte de una actividad turística que genera oportunidades para diferentes sectores económicos. Las escuelas de surf, los alojamientos, los restaurantes, los comercios y los servicios de transporte se benefician de la llegada de visitantes interesados en practicar deportes acuáticos y disfrutar de las playas.
En Nosara, además, la relación entre el surf y la identidad local ha adquirido una dimensión institucional. La Municipalidad de Nicoya ha reconocido el valor económico, ambiental, cultural, deportivo, recreativo y turístico de esta actividad para el cantón.
Este reconocimiento refleja la importancia de considerar el surf como algo más que una práctica deportiva: también puede contribuir al empleo, al desarrollo de pequeños negocios y a la proyección internacional de las comunidades costeras.
Sin embargo, el crecimiento turístico también exige una planificación adecuada para evitar que la presión sobre las playas, los recursos naturales y los servicios locales comprometa la calidad del entorno del que depende esta actividad.
La conservación marina como parte del desarrollo económico
Uno de los principales objetivos de la iniciativa es demostrar que la protección de la naturaleza y el desarrollo económico pueden avanzar de manera conjunta.
Los arrecifes, los fondos marinos, los manglares y otros ecosistemas costeros cumplen funciones importantes para la biodiversidad. Su conservación también puede contribuir a mantener los paisajes, las condiciones ambientales y los recursos naturales que atraen a visitantes nacionales e internacionales.
En este contexto, la gestión sostenible de los ecosistemas de surf busca que las comunidades puedan beneficiarse de la actividad turística sin deteriorar los espacios que la hacen posible.
La iniciativa se relaciona con el concepto de economía azul, que promueve el uso responsable de los recursos marinos y costeros para generar oportunidades económicas, respetando al mismo tiempo los límites ecológicos de estos entornos.
El proyecto regional cuenta con financiación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), es implementado por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y ejecutado por Conservación Internacional, en colaboración con Save The Waves Coalition y otras organizaciones participantes.
En Costa Rica, los refugios nacionales de vida silvestre Ostional y Playa Hermosa-Punta Mala fueron seleccionados como sitios piloto para desarrollar este modelo de gestión.
Formación, colaboración y participación de las comunidades
Las jornadas realizadas en Jacó y Nosara se centraron en fortalecer las capacidades de quienes participan en el ecosistema del surf. La formación incluyó herramientas de planificación, educación ambiental y evaluación de resultados, con el propósito de mejorar la organización y la gestión de las iniciativas locales.
El trabajo conjunto entre instituciones públicas, organizaciones ambientales, empresas y actores comunitarios constituye una parte esencial del proyecto.
Esta colaboración permite intercambiar conocimientos, identificar necesidades y desarrollar estrategias que respondan a las características de cada territorio. También puede ayudar a que los beneficios derivados del turismo y del surf se distribuyan entre diferentes actores de la economía local.
La continuidad de estas acciones será importante para determinar cómo se traducen las actividades de formación en mejoras concretas para la conservación, la gestión turística y las oportunidades económicas de las comunidades.
Ostional y Playa Hermosa-Punta Mala, dos espacios clave para el proyecto
Los dos sitios piloto elegidos para desarrollar esta iniciativa albergan ecosistemas de gran importancia ambiental.
El Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional, en Guanacaste, protege playas y áreas marinas fundamentales para la reproducción de la tortuga lora (Lepidochelys olivacea). Según el SINAC, el refugio comprende aproximadamente 468 hectáreas terrestres y 8.000 hectáreas marinas.
Por su parte, el Refugio Nacional de Vida Silvestre Playa Hermosa-Punta Mala, en el Pacífico central, está vinculado a una zona reconocida por la práctica del surf y por la actividad turística que se desarrolla en sus alrededores.
La selección de estos espacios permite abordar la relación entre el surf, la conservación de la biodiversidad y las actividades económicas desde contextos costeros diferentes.
El reto consiste en desarrollar mecanismos de gestión que permitan mantener los valores ecológicos de estos lugares y, al mismo tiempo, apoyar a las comunidades que dependen de ellos.
Hacia un modelo de surf más sostenible
El fortalecimiento de las capacidades en Jacó y Nosara forma parte de un esfuerzo más amplio para integrar el deporte, la conservación y el desarrollo local en la gestión de las zonas costeras.
Las jornadas de octubre de 2026 constituyen un paso dentro de este proceso, que busca mejorar la colaboración entre los distintos actores y promover una visión de largo plazo para los destinos de surf.
El impacto de la iniciativa dependerá de la continuidad de las acciones, de la aplicación de los conocimientos adquiridos y de la capacidad de las instituciones y comunidades para trabajar conjuntamente.
Más allá de atraer visitantes, el objetivo es que el surf pueda contribuir a la economía local mientras se mantienen en buen estado los ecosistemas marinos y costeros que sostienen esta actividad.
Fuentes
- Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (ICODER). «Jacó y Nosara fortalecen capacidades para el desarrollo sostenible del surf». 21 de octubre de 2026.
- Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (ICODER). «Foro Nacional de Ecosistemas de Surf». 21 de noviembre de 2025.
- Municipalidad de Nicoya. «Nicoya: primera municipalidad en declarar el surf como actividad de interés económico y cultural».
- Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC). Información institucional sobre el Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional.
- Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC). Plan de manejo del Refugio Nacional de Vida Silvestre Playa Hermosa-Punta Mala.
- Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Información institucional sobre turismo sostenible y conservación de los recursos naturales.
- Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI). Información institucional sobre la iniciativa regional de gestión de ecosistemas de surf y economía azul.
- Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF). Información institucional sobre financiación de iniciativas de conservación y economía azul.







