En medio de las carreteras, los edificios y las zonas industriales de Heredia, la vida silvestre continúa encontrando espacios para sobrevivir. Un monitoreo de biodiversidad realizado durante 2025 documentó 167 especies de fauna en áreas verdes vinculadas con instalaciones industriales y su entorno, además de identificar 60 nuevos registros para el inventario local. Los resultados, divulgados en octubre de 2026, ponen de relieve la importancia de conservar los espacios naturales que todavía forman parte del paisaje urbano.
La iniciativa se desarrolló en el marco de Eco-Conexión Urbana, un proyecto de monitoreo y conservación relacionado con el Corredor Biológico Interurbano Cubujuquí. Su objetivo es conocer mejor la fauna presente en estos espacios y generar información que permita orientar futuras acciones de protección ambiental.
167 especies registradas en un entorno urbano
El monitoreo permitió documentar diferentes grupos de animales que habitan en las áreas verdes estudiadas. Entre los resultados destacan las aves, los murciélagos y otros mamíferos, así como reptiles, anfibios e insectos.
El inventario incluye 83 especies de aves, 12 especies de murciélagos, nueve de otros mamíferos terrestres, 12 de reptiles y seis de anfibios. A estos registros se suman insectos pertenecientes a 45 familias.
En total, el proyecto contabilizó 167 especies de fauna. Los 60 nuevos registros corresponden a incorporaciones al inventario del área estudiada, no al descubrimiento de 60 especies desconocidas para la ciencia. Se trata de información que amplía el conocimiento sobre los animales presentes en este territorio.
Estos datos también permiten comprender mejor la variedad de organismos que pueden compartir espacios con las actividades humanas. Aunque las ciudades transforman los hábitats naturales, determinados sectores con vegetación y recursos de agua pueden seguir ofreciendo condiciones favorables para diferentes especies.
El agua y la vegetación, elementos clave para la fauna
Uno de los resultados más relevantes del monitoreo fue la mayor riqueza biológica observada en las áreas con vegetación ribereña y cuerpos de agua. Estos entornos pueden proporcionar alimento, refugio y condiciones adecuadas para el desplazamiento de numerosos animales.
La presencia de ríos y quebradas rodeados de vegetación también puede contribuir a mantener conexiones entre espacios verdes que, de otro modo, quedarían aislados por carreteras, construcciones y otras infraestructuras.
Una investigación académica de la Universidad Nacional de Costa Rica, dedicada a la microcuenca del río Bermúdez en Heredia, ya había señalado la importancia de la vegetación ribereña para la biodiversidad urbana. El estudio registró 171 especies de aves y 66 especies de árboles en el área analizada, y encontró diferencias entre las zonas urbanas y periurbanas en cuanto a riqueza y diversidad biológica.
Esta investigación ayuda a contextualizar los resultados recientes: la conservación de la vegetación y la conectividad entre hábitats son factores importantes para favorecer la presencia de fauna en territorios urbanizados.
¿Qué función cumplen estos animales en el ecosistema?
La diversidad registrada no solo tiene valor por la cantidad de especies presentes. Los diferentes grupos de animales también participan en procesos ecológicos fundamentales para el funcionamiento de los ecosistemas.
Las aves y los murciélagos pueden contribuir a la dispersión de semillas y, en el caso de determinadas especies, a la polinización. Los insectos intervienen en procesos como la polinización, la descomposición de materia orgánica y el control natural de otras poblaciones. Los reptiles y anfibios, por su parte, forman parte de las redes alimentarias y ayudan a mantener el equilibrio entre distintas especies.
Por este motivo, conocer qué animales viven en las áreas verdes permite comprender mejor el funcionamiento de estos espacios y reconocer qué condiciones podrían favorecer su conservación.
Sin embargo, la presencia de numerosas especies no significa necesariamente que sus poblaciones estén aumentando ni que todas se encuentren fuera de peligro. Para determinar su estado de conservación y la evolución de sus poblaciones se necesitan datos adicionales y un seguimiento continuado.
El Corredor Biológico Interurbano Cubujuquí y la conexión entre hábitats
El Corredor Biológico Interurbano Cubujuquí busca favorecer la conectividad ecológica en un territorio que combina áreas urbanas, zonas residenciales, espacios verdes y otros usos del suelo en partes de Heredia y Alajuela.
A diferencia de un parque nacional, un corredor biológico interurbano integra distintos tipos de terrenos y actividades humanas. Su importancia reside en promover la conservación y la conexión entre hábitats dentro de un paisaje transformado, donde la fauna puede encontrar obstáculos para desplazarse de un lugar a otro.
En este contexto, los parques, las riberas de los ríos, los jardines y otras áreas con vegetación pueden desempeñar un papel complementario. Aunque un espacio verde pequeño no sustituye a un bosque natural, su conservación puede aportar refugio y recursos a determinadas especies, además de contribuir a mantener conexiones entre áreas de mayor valor ecológico.
Los resultados del monitoreo de Heredia ofrecen información útil para identificar qué espacios presentan condiciones favorables para la fauna y dónde podrían ser necesarias nuevas medidas de conservación.
La participación ciudadana también contribuye al monitoreo
El proyecto Eco-Conexión Urbana incorporó actividades de ciencia ciudadana, con la participación de 117 personas voluntarias en iniciativas de seguimiento de la biodiversidad, incluidas jornadas de observación de aves.
Este tipo de participación puede complementar el trabajo de los especialistas y acercar el conocimiento científico a las personas que viven o trabajan en las zonas estudiadas. La observación y el registro sistemático de animales también pueden ayudar a reconocer la presencia de especies que pasan inadvertidas en la vida cotidiana.
Según la información divulgada sobre el proyecto, la siguiente etapa contempla ampliar el conocimiento sobre la flora y la fauna, identificar posibles puntos para mejorar la conectividad ecológica y desarrollar actividades de educación ambiental.
La continuidad del monitoreo será importante para comparar los resultados a lo largo del tiempo y determinar cómo evoluciona la biodiversidad en estos espacios.
La conservación de la naturaleza también empieza en las ciudades
Costa Rica es conocida internacionalmente por sus parques nacionales, sus bosques tropicales y la diversidad de sus ecosistemas. Sin embargo, la conservación de la biodiversidad no depende únicamente de lo que ocurre dentro de las áreas naturales protegidas.
Los resultados obtenidos en Heredia muestran que también existen oportunidades para estudiar y proteger la fauna en entornos industriales y residenciales. La conservación de los árboles, la vegetación de las riberas y los pequeños espacios verdes puede contribuir a mantener hábitats y conexiones ecológicas dentro de las ciudades.
El reto consiste en transformar la información recopilada en medidas concretas, adaptadas a las necesidades de cada lugar y respaldadas por un seguimiento científico. Conocer qué especies están presentes es un primer paso para comprender cómo conviven con el desarrollo urbano y qué acciones pueden favorecer su permanencia.
En Heredia, la biodiversidad no se limita a los paisajes naturales alejados de la ciudad. También forma parte de un entorno cotidiano en el que la conservación de cada espacio verde puede contribuir a mantener viva la conexión entre las personas y la naturaleza.
Fuentes de información
- The Tico Times. «Costa Rica Wildlife Survey Reveals 60 New Species Records in Urban Heredia». 20 de octubre de 2026.
- Universidad Nacional de Costa Rica (UNA). Repositorio académico: investigación sobre la avifauna y la vegetación ribereña de la microcuenca del río Bermúdez.
- Revista Geográfica de América Central, Universidad Nacional de Costa Rica. Investigación sobre áreas verdes urbanas y biodiversidad en una microcuenca de la Gran Área Metropolitana.
- BiodataCR. Sistema de información sobre biodiversidad de Costa Rica.
- Delfino.cr. Información publicada en octubre de 2026 sobre el proyecto Eco-Conexión Urbana y el Corredor Biológico Interurbano Cubujuquí.







