Cada año, después de las celebraciones principales dedicadas a Nuestra Señora de los Ángeles, una de las imágenes religiosas más importantes de Costa Rica cambia temporalmente de hogar.
Este 3 de agosto, la Virgen de los Ángeles vuelve a protagonizar la tradicional “Pasada”, una procesión que la lleva desde la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles hasta la Catedral de Nuestra Señora del Carmen, en el centro de Cartago.
La tradición, que se mantiene desde finales del siglo XVIII, convierte nuevamente las calles de la ciudad en un punto de encuentro para miles de personas y vincula la devoción religiosa con una serie de expresiones culturales profundamente arraigadas en la provincia.
Una tradición que comenzó en 1782
La llamada “Pasada de la Virgen” tiene sus raíces en 1782.
Según la documentación histórica conservada por instituciones costarricenses, la decisión de trasladar temporalmente la imagen estuvo relacionada con la forma en que se habían desarrollado las celebraciones alrededor de la Virgen durante el siglo XVIII.
El entonces obispo de Nicaragua y Costa Rica, monseñor Esteban Lorenzo de Tristán, llegó a Cartago y constató que las festividades habían adquirido un carácter que consideraba alejado de la celebración religiosa.
A partir de entonces se estableció que la imagen fuera trasladada a la parroquia central de Cartago después de las celebraciones del 2 de agosto.
Con el paso del tiempo, esta decisión se convirtió en una tradición que se repite cada año.
La Municipalidad de Cartago señala que la “Pasada” se realiza el 3 de agosto y que la imagen permanece en la Catedral hasta el primer domingo de septiembre, cuando regresa a la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.
De la Basílica a la Catedral
El recorrido conecta dos de los principales espacios religiosos de Cartago.
La Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles es el santuario donde se conserva habitualmente la imagen de la Virgen, mientras que la Catedral de Nuestra Señora del Carmen, situada en el centro de la ciudad, se convierte durante varias semanas en su hogar temporal.
La tradición también puede entenderse como una continuación de la propia historia urbana de Cartago. Durante el traslado, la imagen atraviesa las calles de la ciudad acompañada por fieles, autoridades religiosas y diferentes expresiones tradicionales de la provincia.
El Instituto Tecnológico de Costa Rica señala que el 3 de agosto se celebra tradicionalmente la “Pasada” de la Virgen desde la Basílica hasta la Catedral.
Una celebración que une fe y cultura
Aunque la “Pasada” tiene un origen religioso, con los años se ha convertido también en una expresión cultural de gran importancia para Cartago.
Uno de los elementos más característicos es la participación de agricultores y productores de la provincia, quienes tradicionalmente presentan productos agrícolas como ofrendas.
Las flores, frutas y otros productos del campo forman parte de la decoración y recuerdan la importancia histórica de la agricultura para la economía y la identidad de la provincia.
La participación de boyeros y carreteros también mantiene viva una tradición vinculada al patrimonio rural costarricense.
De esta manera, la procesión no solamente representa el traslado de una imagen religiosa, sino también la reunión de diferentes elementos de la cultura cartaginesa alrededor de una tradición compartida.
La Virgen de los Ángeles y la historia de Costa Rica
La importancia de la Virgen de los Ángeles trasciende la provincia de Cartago.
La imagen fue encontrada, según la tradición, el 2 de agosto de 1635 por Juana Pereira. Posteriormente fue declarada patrona de Cartago y, en 1824, patrona oficial de Costa Rica.
El Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Ángeles se convirtió así en uno de los principales lugares de peregrinación del país.
El Ministerio de Cultura y Juventud ha documentado la historia de la Basílica y su evolución arquitectónica, incluyendo los distintos templos que precedieron a la construcción actual y los efectos que tuvieron los terremotos sobre las edificaciones anteriores.
Un recorrido acompañado por miles de personas
La “Pasada” tiene lugar inmediatamente después de una de las jornadas de peregrinación más importantes del calendario costarricense.
Cada 2 de agosto, miles de personas llegan hasta Cartago para participar en la celebración de Nuestra Señora de los Ángeles. Al día siguiente, la imagen sale de la Basílica para comenzar su estancia temporal en la Catedral.
La procesión se convierte entonces en una continuación de las celebraciones, pero con un carácter diferente: las calles de Cartago adquieren protagonismo y diferentes comunidades participan en el recorrido.
En años recientes, la actividad ha contado con la presencia de agricultores, boyeros, familias y grupos de fieles que acompañan a la imagen durante el trayecto.
La protección de una imagen histórica
El traslado de la Virgen requiere una preparación especial.
La imagen es considerada un objeto de enorme valor religioso y cultural, por lo que su movilización se realiza bajo protocolos específicos.
El Servicio de Vigilancia Aérea de Costa Rica participa desde 2013 en la custodia de la Virgen durante las principales actividades de agosto. La institución explica que sus oficiales realizan turnos de vigilancia alrededor de la imagen y participan también en las movilizaciones oficiales.
Esta labor forma parte de un dispositivo más amplio destinado a proteger tanto a la imagen como a las personas que participan en las celebraciones.
Una tradición que sigue cambiando con el tiempo
Aunque el recorrido mantiene una estructura que se repite desde hace siglos, cada edición de la “Pasada” tiene características propias.
Las comunidades participantes preparan las decoraciones, las carrozas y las ofrendas que acompañan a la imagen. Las calles también pueden transformarse con flores, elementos artesanales y decoraciones elaboradas especialmente para la ocasión.
En este sentido, la tradición se mantiene viva precisamente porque diferentes generaciones continúan participando en ella.
La historia no se conserva únicamente en documentos: también se transmite a través de las personas que preparan las carrozas, cultivan los productos que se ofrecen, decoran las calles y acompañan la procesión.
Una tradición que forma parte del patrimonio de Cartago
La “Pasada de la Virgen” es uno de los ejemplos más visibles de cómo una tradición religiosa puede convertirse también en una expresión de identidad colectiva.
Durante unas semanas, la imagen deja temporalmente su santuario habitual y permanece en el centro de Cartago. Después, con el regreso a la Basílica en septiembre, se completa nuevamente el ciclo anual.
Más de dos siglos después de su origen, la tradición continúa reuniendo a comunidades, agricultores, familias y visitantes alrededor de una celebración que combina historia, religión y cultura.
Para Cartago, la “Pasada” no es solamente el traslado de una imagen de un templo a otro. Es una tradición que conecta el presente con una historia que comenzó hace más de 240 años y que continúa formando parte de la identidad de la ciudad.
Fuentes de información
Ministerio de Cultura y Juventud — Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural: documentación histórica sobre la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles y su evolución.
Municipalidad de Cartago: información histórica sobre la tradicional “Pasada” y su realización cada 3 de agosto.
Ministerio de Seguridad Pública — Servicio de Vigilancia Aérea: información oficial sobre la custodia de la imagen de la Virgen de los Ángeles durante las celebraciones.
Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC): información histórica sobre el Santuario Nacional, la Virgen de los Ángeles y la tradición de la “Pasada”.






