Entran en vigor nuevas regulaciones para criaderos y establecimientos comerciales
Costa Rica ha puesto en marcha una nueva normativa que establece requisitos más estrictos para la crianza y comercialización de perros y gatos. El reglamento busca fortalecer el bienestar animal, garantizar mejores condiciones sanitarias y promover una tenencia responsable, mediante controles que deberán cumplir tanto los criaderos como los establecimientos autorizados para la venta de mascotas. Las nuevas disposiciones ya se encuentran en vigor y serán supervisadas por las autoridades competentes.
La medida responde a la necesidad de regular una actividad que durante años operó con escasos controles específicos, favoreciendo una mayor protección para los animales y ofreciendo mayor transparencia a quienes desean adquirir una mascota.
¿Qué cambia con la nueva regulación?
El reglamento introduce normas que abarcan todo el proceso de reproducción y comercialización de perros y gatos.
Entre los principales cambios se encuentra la obligación de que todos los criaderos y establecimientos dedicados a esta actividad cuenten con un Certificado Veterinario de Operación (CVO) emitido por el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA). Además, los centros deberán cumplir condiciones mínimas relacionadas con infraestructura, higiene, ventilación, iluminación, manejo sanitario y bienestar de los animales.
La normativa también establece categorías de criaderos según su tamaño, diferenciando entre establecimientos familiares, pequeños y comerciales, con requisitos adaptados a cada modalidad.
Mayor supervisión veterinaria durante la reproducción
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva regulación es la obligatoriedad de la supervisión veterinaria durante los procesos reproductivos.
Los criadores deberán garantizar que un médico veterinario supervise la salud de los animales reproductores, el embarazo, el parto y el desarrollo de los cachorros o gatitos. El objetivo es prevenir prácticas de reproducción intensiva que puedan comprometer el bienestar de los animales y reducir la propagación de enfermedades hereditarias o infecciosas.
Asimismo, el reglamento limita la frecuencia reproductiva de las hembras y establece criterios para proteger su salud física y reproductiva.
Se prohíben varias cirugías estéticas
Otra de las novedades más importantes es la prohibición de diversas cirugías realizadas únicamente con fines estéticos.
Procedimientos como el corte de orejas o la amputación de la cola, cuando no exista una justificación médica, dejan de estar permitidos bajo la nueva normativa. Estas prácticas han sido cuestionadas durante años por organizaciones de bienestar animal debido al dolor y las posibles complicaciones que generan sin aportar beneficios para la salud del animal.
Más garantías para quienes desean adoptar o comprar una mascota
La regulación también busca ofrecer mayor seguridad a los futuros propietarios.
Al exigir que únicamente los establecimientos autorizados puedan comercializar perros y gatos, las autoridades pretenden reducir la venta informal, combatir los criaderos clandestinos y facilitar la trazabilidad de los animales.
Estas medidas contribuyen además a disminuir el abandono y la reproducción irresponsable, dos de los principales desafíos relacionados con el bienestar animal en muchos países.
El papel de SENASA en la protección animal
El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) será la institución encargada de supervisar el cumplimiento del reglamento mediante inspecciones, emisión de certificados y control sanitario de los establecimientos registrados.
La entidad también podrá aplicar medidas administrativas en caso de incumplimiento, contribuyendo a garantizar que las condiciones exigidas por la normativa se mantengan de forma permanente.
Un paso hacia una tenencia más responsable
La entrada en vigor de este reglamento representa un avance importante en la protección de los animales de compañía en Costa Rica.
Al establecer estándares mínimos de bienestar, controles veterinarios obligatorios y mayores requisitos para la reproducción y venta de perros y gatos, el país fortalece su marco de protección animal y promueve prácticas más responsables tanto para criadores como para futuros propietarios.
Aunque la normativa supone nuevos desafíos para el sector, también busca garantizar que la crianza de mascotas se desarrolle bajo criterios éticos, sanitarios y de bienestar que beneficien tanto a los animales como a la sociedad.
Fuentes oficiales recomendadas
- Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA)
- Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG)
- Colegio de Profesionales en Medicina Veterinaria de Costa Rica
- Diario Oficial La Gaceta
- Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH)







