Un proyecto comunitario que une conservación y desarrollo local
En las comunidades de Bijagual de Acosta y Carrizal de León Cortés, un grupo de mujeres lidera una iniciativa que combina conservación ambiental, protección del recurso hídrico y desarrollo económico local. Durante 2026, estas emprendedoras producirán más de 7.000 árboles que serán destinados a proyectos de reforestación enfocados en la protección de nacientes y zonas de recarga acuífera.
La iniciativa forma parte del Programa de Protección del Recurso Hídrico impulsado por Coopesantos, una estrategia que desde hace más de dos décadas promueve la restauración de ecosistemas esenciales para el abastecimiento de agua potable en diversas comunidades rurales.
La reforestación como herramienta para proteger el agua
Los árboles desempeñan un papel fundamental en la conservación del agua. Los bosques favorecen la infiltración de la lluvia hacia los acuíferos, ayudan a reducir la erosión del suelo y contribuyen a mantener la calidad y disponibilidad del recurso hídrico.
Las especies producidas en los viveros comunitarios serán utilizadas para restaurar terrenos ubicados alrededor de nacientes y zonas de recarga, fortaleciendo la cobertura forestal y mejorando la resiliencia de los ecosistemas frente a los efectos del cambio climático.
La protección de estos espacios resulta especialmente importante para garantizar el suministro de agua potable a numerosas comunidades rurales que dependen directamente de estas fuentes naturales.
El liderazgo de las mujeres en la conservación ambiental
Además del impacto ecológico, el proyecto representa una oportunidad de desarrollo para las mujeres participantes. La producción de árboles genera ingresos para sus familias y fortalece el emprendimiento rural, al tiempo que promueve una participación activa en la gestión ambiental de sus comunidades.
Las labores incluyen la recolección de semillas, la preparación de sustratos, el cuidado de las plántulas y el mantenimiento de los viveros, conocimientos que posteriormente pueden compartirse con nuevas generaciones y otros grupos comunitarios.
Este modelo demuestra cómo la conservación también puede convertirse en una herramienta para fortalecer la autonomía económica y el desarrollo social en las zonas rurales.
Más de dos décadas protegiendo las cuencas hidrográficas
El Programa de Protección del Recurso Hídrico de Coopesantos comenzó en 2002 con el objetivo de preservar las áreas que abastecen de agua a comunidades de las provincias de San José y Cartago.
Durante los últimos años, el programa ha permitido sembrar decenas de miles de árboles en colaboración con Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Comunales (ASADAS), organizaciones responsables del suministro de agua potable en gran parte del territorio rural.
Este trabajo conjunto ha contribuido a restaurar bosques, proteger nacientes y fortalecer la seguridad hídrica de numerosas comunidades.
La importancia de restaurar los ecosistemas
La restauración forestal constituye una de las principales herramientas para enfrentar la pérdida de biodiversidad y los efectos del cambio climático. Según el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), la recuperación de la cobertura boscosa favorece la conservación de especies silvestres, mejora la regulación del ciclo del agua y reduce el riesgo de degradación de los suelos.
Costa Rica ha sido reconocida internacionalmente por sus políticas de conservación y por el incremento de su cobertura forestal durante las últimas décadas, resultado de la colaboración entre instituciones públicas, organizaciones privadas y comunidades locales.
Iniciativas como la desarrollada en Acosta y León Cortés demuestran que la participación ciudadana continúa siendo uno de los pilares fundamentales para mantener este modelo de conservación.
Un ejemplo de desarrollo sostenible desde las comunidades
La producción de más de 7.000 árboles representa mucho más que una meta ambiental. Refleja cómo la participación comunitaria puede generar beneficios ambientales, sociales y económicos de forma simultánea.
Al proteger las fuentes de agua, restaurar los bosques y crear oportunidades para las mujeres rurales, este tipo de proyectos contribuye directamente a fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a los desafíos ambientales del futuro y a consolidar un modelo de desarrollo basado en la sostenibilidad.
Fuentes oficiales y de referencia
- Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC)
- Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE)
- Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO)
- Programa de Protección del Recurso Hídrico de Coopesantos
- Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)







