Un hito ambiental que refleja décadas de compromiso
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) alcanzó un importante logro ambiental al realizar la siembra simbólica de su árbol número 25 millones, un hito que resume más de sesenta años de trabajo continuo en favor de la reforestación y la conservación de los ecosistemas del país.
Lejos de tratarse de una iniciativa reciente, este programa forma parte de una estrategia desarrollada desde la década de 1960 para proteger cuencas hidrográficas, restaurar áreas degradadas, conservar especies forestales y fortalecer los recursos naturales que sustentan tanto la biodiversidad como la producción de energía renovable.
Una historia que comenzó con la protección de las cuencas
El compromiso del ICE con la restauración ambiental tiene sus raíces en los primeros proyectos hidroeléctricos del país.
En 1956, la institución inició acciones para proteger la cuenca del río Reventazón y, pocos años después, estableció su vivero forestal en La Garita, provincia de Alajuela. Desde entonces, la producción de árboles ha crecido de manera constante con el objetivo de recuperar bosques, proteger nacientes, estabilizar suelos y conservar corredores biológicos esenciales para la fauna silvestre.
Con el paso del tiempo, los viveros de Cachí y Tronadora ampliaron esta labor, permitiendo que el programa alcanzara una cobertura nacional.
Millones de árboles para restaurar ecosistemas
Los árboles producidos por los viveros institucionales no permanecen únicamente en proyectos del ICE.
Cada año son distribuidos a municipalidades, centros educativos, universidades, asociaciones de desarrollo, organizaciones ambientales, empresas privadas e instituciones públicas que impulsan proyectos de restauración ecológica en las siete provincias del país.
Gracias a estas alianzas, miles de hectáreas han sido reforestadas con especies nativas que contribuyen a recuperar la biodiversidad y proteger importantes fuentes de agua.
Conservación de especies nativas y amenazadas
La producción forestal del ICE también desempeña un papel importante en la conservación de especies arbóreas de alto valor ecológico.
Durante los últimos años, los viveros han cultivado especies como cedro amargo, cocobolo, nazareno, guayacán real, almendro de río, cristóbal y guachipelín, entre muchas otras.
Según datos de la institución, únicamente durante 2024 se produjeron cerca de 510.000 árboles, de los cuales aproximadamente 77.000 correspondieron a especies amenazadas o con poblaciones reducidas, mientras que 172.000 fueron destinados específicamente a proyectos de restauración ecológica.
Reforestación para proteger el agua y la energía
La protección de los bosques mantiene una relación directa con la producción de energía limpia.
Los ecosistemas forestales ayudan a conservar los suelos, regulan el ciclo hidrológico y favorecen la disponibilidad de agua que alimenta numerosas plantas hidroeléctricas del país.
Por ello, la restauración ambiental forma parte de una visión integral que combina seguridad hídrica, generación eléctrica renovable y conservación de la biodiversidad.
Este modelo ha permitido que Costa Rica mantenga una de las matrices eléctricas más limpias del mundo, apoyada principalmente en fuentes renovables como la energía hidroeléctrica, geotérmica, eólica y solar.
Un esfuerzo compartido por todo el país
El éxito del programa no depende únicamente del trabajo institucional.
Durante décadas, miles de estudiantes, voluntarios, comunidades, gobiernos locales y organizaciones ambientales han participado en campañas de siembra y restauración impulsadas por el ICE.
Esta colaboración ha permitido fortalecer la educación ambiental y generar una mayor conciencia sobre la importancia de proteger los recursos naturales para las futuras generaciones.
Un símbolo del compromiso ambiental del país
La siembra del árbol número 25 millones representa mucho más que una cifra.
Es el reflejo de un esfuerzo sostenido que demuestra cómo la planificación ambiental, la cooperación entre instituciones y la participación ciudadana pueden generar resultados de largo plazo en beneficio del patrimonio natural.
En un contexto donde la restauración de ecosistemas y la adaptación al cambio climático adquieren cada vez mayor relevancia, iniciativas como esta contribuyen a fortalecer la resiliencia ambiental del país y consolidan el papel de Costa Rica como referente internacional en materia de sostenibilidad.
Fuentes oficiales recomendadas
- Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)
- Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE)
- Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC)
- Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO)
- Programa Nacional de Restauración de Paisajes
- Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)







