La Constitución de 1949 sentó las bases legales, pero la verdadera prueba de fuego para la democracia costarricense ocurrió en los años inmediatamente posteriores. Entre 1950 y 1953, el país vivió una expansión sin precedentes de su base electoral, integrando finalmente a dos sectores históricamente invisibilizados: las mujeres y la población afrodescendiente.
El debut del voto femenino: De La Tigra al país entero
Aunque la lucha por el sufragio femenino en Costa Rica se remontaba a finales del siglo XIX y se había intensificado con la fundación de la Liga Feminista en 1923, no fue sino hasta 1950 que se ejerció por primera vez.
El escenario no fue una elección presidencial, sino un evento local: el plebiscito de La Tigra y La Fortuna el 30 de julio de 1950. Este evento técnico para decidir la jurisdicción de estos distritos se convirtió en un hito nacional. Bernarda Vásquez Méndez fue la primera mujer en emitir su voto en la historia del país. Las fuentes de la época destacan que, a pesar de los discursos burlones y patriarcales que circulaban en la prensa, el proceso fue un ejemplo de civismo que acalló las críticas sobre la supuesta «incapacidad» de las mujeres para decidir sobre asuntos públicos.
1953: La ciudadanía plena y el fin de la exclusión racial
Las elecciones generales de 1953 fueron las primeras en las que las mujeres votaron para elegir presidente y diputados a nivel nacional. Sin embargo, este proceso también marcó la integración formal de la población de Limón.
Históricamente, los habitantes de ascendencia africana en la zona del Caribe habían enfrentado barreras sistémicas para obtener la nacionalidad y, por ende, el derecho al sufragio. El triunfo de la Revolución del 48 y la nueva Constitución eliminaron las restricciones de movilidad y facilitaron la cedulación masiva en las provincias periféricas.
Alex Curling Delisser: Un símbolo en el Congreso
La culminación de esta apertura democrática se materializó con la elección de Alex Curling Delisser como el primer diputado afrodescendiente de Costa Rica en 1953. Curling, abogado de profesión, no solo representó a su provincia, sino que se convirtió en el «Soldado de la Igualdad», impulsando leyes que combatieron la discriminación racial y promovieron la integración cultural. Su presencia en la Asamblea Legislativa rompió con el mito de una identidad nacional exclusivamente blanca y centralista.
El impacto en la cultura democrática
Esta etapa transformó la democracia de «formato reducido» en una poliarquía inclusiva. La incorporación de nuevos votantes obligó a los partidos políticos a diversificar sus promesas y a mirar hacia las costas y hacia las necesidades de las mujeres, quienes comenzaron a ocupar espacios en las juntas directivas y en las bases sociales de los partidos.
Fuentes consultadas:
- Hace 75 años las mujeres votaron por primera vez en Costa Rica, Archivo Histórico.
- La lucha por el sufragio femenino en Costa Rica (1923-1953), Revista UCR / SciELO.
- Alex Curling Delisser, Biografía oficial de la Asamblea Legislativa.
- Afrodescendientes de valía, Documento de UNICEF.
- 60 años de la participación política de las mujeres, Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU).







