Costa Rica refuerza su compromiso con el deporte de alto rendimiento: el Comité Olímpico Nacional (CON) anunció la entrega de becas mensuales a 11 atletas costarricenses desde septiembre de 2025 y hasta los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El apoyo económico oscila entre 500 y 1.500 dólares al mes, según la disciplina, el historial competitivo y las proyecciones de cada deportista.
Tradicionalmente, los fondos de solidaridad olímpica se destinaban a un número reducido de atletas. Sin embargo, en este ciclo el CON decidió ampliar la cobertura a 11 beneficiarios, con el objetivo de aumentar las posibilidades de clasificación y apostar por un grupo más diverso de talentos. En total, la inversión mensual alcanza los 9.150 dólares, distribuidos entre disciplinas como atletismo, judo, BMX, taekwondo, lucha y surf.
Entre los casos más destacados está Brisa Hennessy (surf), quien recibirá 1.500 dólares mensuales, en reconocimiento a su trayectoria internacional y experiencia olímpica. Por su parte, la marchista Sharon Herrera, una de las más jóvenes del grupo, recibirá 500 dólares.
Además del aporte económico, los atletas tendrán acceso a servicios interdisciplinarios coordinados por el CON: fisioterapia, nutrición, preparación física, apoyo logístico para competencias y acompañamiento en el proceso de clasificación olímpica.
Este programa de becas refleja un cambio estratégico: en lugar de concentrar los recursos en unos pocos deportistas de élite, Costa Rica busca apostar por la amplitud del talento nacional, reduciendo barreras económicas y brindando a jóvenes promesas la oportunidad de desarrollarse en el más alto nivel.
No obstante, las becas no garantizan un cupo olímpico. Cada atleta deberá competir en torneos nacionales e internacionales y ganarse la clasificación a través de resultados y ranking. El éxito del programa dependerá también del seguimiento, la transparencia y la correcta utilización de los recursos.
Con miras a Los Ángeles 2028, el país envía un mensaje claro: más inclusión, más inversión y mayor ambición. El tiempo dirá si este esfuerzo se traduce en medallas, pero sin duda marca un paso firme hacia el fortalecimiento del deporte costarricense en el escenario mundial.







