La reciente emisión de la cuarta moneda coleccionable de ₡25 dedicada a El Fortín de Heredia marca un nuevo avance dentro del programa numismático oficial impulsado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR). Esta iniciativa forma parte de una estrategia institucional orientada a fortalecer la identidad cultural y poner en circulación piezas que, además de su valor facial, poseen un alto valor simbólico y patrimonial.
Según información oficial del Banco Central, esta moneda integra la serie “Sitios emblemáticos de nuestras provincias”, un programa que busca representar los principales referentes históricos, arquitectónicos y naturales de cada provincia del país.
El sistema monetario costarricense y el papel del Banco Central
El Banco Central de Costa Rica es la institución responsable de la emisión oficial de billetes y monedas en el país. Dentro de las monedas actualmente en circulación se encuentran las denominaciones de ¢1, ¢5, ¢10, ¢25, ¢50, ¢100 y ¢500, las cuales cumplen funciones de intercambio cotidiano y están diseñadas con características específicas de seguridad, relieve y composición metálica.
Además de las monedas de circulación regular, el BCCR emite periódicamente monedas conmemorativas y coleccionables. Estas piezas mantienen su valor nominal, pero se producen en cantidades limitadas y con presentaciones especiales, lo que las convierte en objetos de interés para coleccionistas y para quienes valoran el patrimonio cultural costarricense.
La serie “Sitios emblemáticos de nuestras provincias”
La serie de monedas coleccionables de ₡25 fue aprobada por la Junta Directiva del Banco Central y desarrollada en coordinación con el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), entidad que participó en la selección de los sitios representativos de cada provincia.
El programa contempla siete diseños distintos, uno por provincia, cada uno dedicado a un lugar emblemático de relevancia histórica, cultural o turística:
Playa Manzanillo – Limón
El Faro – Puntarenas
Casona de Santa Rosa – Guanacaste
El Fortín – Heredia
Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles – Cartago
Volcán Arenal – Alajuela
Teatro Nacional – San José
Cada moneda presenta en el reverso la imagen del sitio correspondiente, junto con la identificación de la provincia y el nombre del lugar representado. En el anverso se mantienen los elementos institucionales habituales: la leyenda “República de Costa Rica”, el nombre del Banco Central y el valor nominal.
El Fortín de Heredia: símbolo histórico en la cuarta emisión
La cuarta moneda de la colección está dedicada a El Fortín, uno de los íconos más reconocidos de la provincia de Heredia. Construido en 1876 y declarado Monumento Nacional en 1974, El Fortín forma parte esencial de la memoria urbana herediana y del paisaje histórico del centro de la ciudad.
La inclusión de este monumento en la serie reafirma el enfoque cultural de la colección, que no solo destaca destinos turísticos, sino también estructuras con profundo significado histórico para las comunidades locales.
Venta, formatos y disponibilidad
De acuerdo con la información oficial del Banco Central, las monedas coleccionables de esta serie se comercializan en dos presentaciones: cápsula acrílica individual y estuche especial. Ambas versiones tienen el mismo precio oficial fijado por el BCCR y cuentan con un límite de adquisición por persona, establecido para garantizar una distribución más equitativa entre el público interesado.
La distribución se realiza a través de entidades financieras autorizadas en todo el país, que determinan los puntos de venta y la disponibilidad de existencias. Paralelamente, también se emite una versión de circulación regular del diseño correspondiente, la cual ingresa progresivamente al sistema financiero sin presentación especial.
Más allá de la serie de ₡25: otras monedas conmemorativas
El Banco Central también ha desarrollado otras emisiones conmemorativas en diferentes denominaciones, incluyendo monedas de ¢50 y otras piezas especiales dedicadas a la biodiversidad, efemérides nacionales y elementos representativos del país. Estas emisiones forman parte de una política numismática que combina función económica y proyección cultural.
En conjunto, las monedas coleccionables del Banco Central no solo enriquecen el panorama numismático costarricense, sino que se convierten en pequeñas piezas de historia que circulan entre los ciudadanos, reforzando el vínculo entre patrimonio, identidad y economía.
Fuentes oficiales consultadas
- Banco Central de Costa Rica – Sección “Billetes y Monedas” y comunicados oficiales sobre emisiones numismáticas
- Instituto Costarricense de Turismo – Información institucional sobre sitios emblemáticos nacionales
- Comunicados oficiales del Banco Central sobre la serie “Sitios emblemáticos de nuestras provincias”






