{"id":12230,"date":"2026-04-15T15:26:45","date_gmt":"2026-04-15T21:26:45","guid":{"rendered":"https:\/\/peopleofcostarica.com\/?post_type=historyofcr&#038;p=12230"},"modified":"2026-04-15T15:26:46","modified_gmt":"2026-04-15T21:26:46","slug":"juan-santamaria-el-heroe-de-la-campana-nacional","status":"publish","type":"historyofcr","link":"https:\/\/peopleofcostarica.com\/es\/historyofcr\/juan-santamaria-el-heroe-de-la-campana-nacional\/","title":{"rendered":"\u00a0Juan Santamar\u00eda: El H\u00e9roe de la Campa\u00f1a Nacional"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">1. Contexto hist\u00f3rico y geogr\u00e1fico: La amenaza filibustera y la defensa de la soberan\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>A mediados del siglo XIX, Centroam\u00e9rica se convirti\u00f3 en un punto de inmenso inter\u00e9s geopol\u00edtico debido a la ruta de tr\u00e1nsito interoce\u00e1nica que atravesaba el sur de Nicaragua; un paso estrat\u00e9gico que conectaba el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico con el Pac\u00edfico en una \u00e9poca en la que a\u00fan no exist\u00eda el ferrocarril transcontinental. En este complejo escenario, cobr\u00f3 gran fuerza la ideolog\u00eda del \u00abDestino Manifiesto\u00bb, una doctrina que justificaba la expansi\u00f3n territorial estadounidense y que impuls\u00f3 a grupos de mercenarios a organizar expediciones militares no autorizadas en Am\u00e9rica Latina, pr\u00e1ctica conocida como filibusterismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aprovechando una guerra civil en el pa\u00eds vecino, el estadounidense William Walker desembarc\u00f3 en Nicaragua en mayo de 1855. Walker no tard\u00f3 en hacerse con el control efectivo del gobierno nicarag\u00fcense, primero a trav\u00e9s de un presidente provisorio y luego asumiendo \u00e9l mismo el poder dictatorial. Las ambiciones del filibustero iban mucho m\u00e1s all\u00e1 de dominar la ruta de tr\u00e1nsito: su objetivo era conquistar el resto de Centroam\u00e9rica, instaurar un imperio fundamentado en la supremac\u00eda blanca y restablecer la esclavitud de la poblaci\u00f3n negra, revocando para ello los edictos de emancipaci\u00f3n nicarag\u00fcenses que databan de 1821.<\/p>\n\n\n\n<p>La consolidaci\u00f3n de este r\u00e9gimen y los decretos de \u00abcolonizaci\u00f3n\u00bb promovidos para atraer a m\u00e1s combatientes estadounidenses representaron una amenaza directa para la integridad territorial de Costa Rica. Ante el inminente peligro, el presidente Juan Rafael Mora Porras actu\u00f3 con firmeza. Entre noviembre de 1855 y marzo de 1856, Mora Porras emiti\u00f3 vibrantes proclamas advirtiendo a los costarricenses sobre las intenciones de sometimiento de los filibusteros y haciendo un ferviente llamado a las armas. Sin m\u00e1s alternativa diplom\u00e1tica, el 1 de marzo de 1856, el presidente Mora declar\u00f3 la guerra a las fuerzas de Walker.<\/p>\n\n\n\n<p>La naci\u00f3n costarricense, reconocida por ser un pueblo pacifista y civilista, tuvo que transformarse para enfrentar la invasi\u00f3n. La respuesta al llamado presidencial fue la valerosa movilizaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito improvisado, conformado en su gran mayor\u00eda por labradores, artesanos y simples ciudadanos. A pesar de ser una fuerza que part\u00eda casi desarmada y que tendr\u00eda que enfrentar penosas marchas por caminos polvorientos, las tropas salieron hacia Nicaragua el 4 de marzo de 1856, impulsadas por la determinaci\u00f3n absoluta de salvaguardar su existencia como Rep\u00fablica libre e independiente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/AsZTO20-iSNe4mTjvmGtBcUGGsacZu859ASuMGZIyTa8TQmYa9_YzTT2UnT1RLlyUzhbtaNNtU6v_qvObqpFeXegDYJUaeVCcSW7dbcmoXzSIGdzyojAMbA2NTaCPsjkiiHMMza7fdPvR0tWnxFiSeyrIFioNOAlNdEqBpixKlIM7a396668-2apT3pncLsi.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12232\" style=\"width:462px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/AsZTO20-iSNe4mTjvmGtBcUGGsacZu859ASuMGZIyTa8TQmYa9_YzTT2UnT1RLlyUzhbtaNNtU6v_qvObqpFeXegDYJUaeVCcSW7dbcmoXzSIGdzyojAMbA2NTaCPsjkiiHMMza7fdPvR0tWnxFiSeyrIFioNOAlNdEqBpixKlIM7a396668-2apT3pncLsi.jpeg 1024w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/AsZTO20-iSNe4mTjvmGtBcUGGsacZu859ASuMGZIyTa8TQmYa9_YzTT2UnT1RLlyUzhbtaNNtU6v_qvObqpFeXegDYJUaeVCcSW7dbcmoXzSIGdzyojAMbA2NTaCPsjkiiHMMza7fdPvR0tWnxFiSeyrIFioNOAlNdEqBpixKlIM7a396668-2apT3pncLsi-300x300.jpeg 300w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/AsZTO20-iSNe4mTjvmGtBcUGGsacZu859ASuMGZIyTa8TQmYa9_YzTT2UnT1RLlyUzhbtaNNtU6v_qvObqpFeXegDYJUaeVCcSW7dbcmoXzSIGdzyojAMbA2NTaCPsjkiiHMMza7fdPvR0tWnxFiSeyrIFioNOAlNdEqBpixKlIM7a396668-2apT3pncLsi-150x150.jpeg 150w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/AsZTO20-iSNe4mTjvmGtBcUGGsacZu859ASuMGZIyTa8TQmYa9_YzTT2UnT1RLlyUzhbtaNNtU6v_qvObqpFeXegDYJUaeVCcSW7dbcmoXzSIGdzyojAMbA2NTaCPsjkiiHMMza7fdPvR0tWnxFiSeyrIFioNOAlNdEqBpixKlIM7a396668-2apT3pncLsi-768x768.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>2. Infancia y formaci\u00f3n: El hijo de Alajuela, or\u00edgenes humildes y populares<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Juan Santamar\u00eda naci\u00f3 en la ciudad de Alajuela el <strong>29 de agosto de 1831<\/strong>. Su partida de bautismo, resguardada en los registros de la Parroquia de Alajuela, lo inscribe como hijo de do\u00f1a Manuela, una mujer de procedencia humilde a quien los documentos hist\u00f3ricos refieren indistintamente con los apellidos Carvajal, Gallego o Santamar\u00eda. Creci\u00f3 en un hogar de clase trabajadora junto a sus hermanos, Joaquina y Rufino.<\/p>\n\n\n\n<p>Santamar\u00eda es el vivo reflejo del pueblo llano costarricense del siglo XIX. De etnia mulata, pose\u00eda un cabello muy encrespado, rasgo f\u00edsico por el cual desde joven se gan\u00f3 el apodo con el que pasar\u00eda a la posteridad: <strong>\u00abel Erizo\u00bb<\/strong>. A pesar de las evidentes limitaciones econ\u00f3micas de su familia, la evidencia hist\u00f3rica confirma que <strong>Juan s\u00ed asisti\u00f3 a la escuela primaria<\/strong>, lugar donde aprendi\u00f3 a tocar el tambor, un oficio musical que terminar\u00eda trazando su destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ayudar al sustento de su hogar, \u00abel Erizo\u00bb tuvo que insertarse en el mundo laboral desde su ni\u00f1ez. A lo largo de su juventud, <strong>desarroll\u00f3 una impresionante multiplicidad de oficios de subsistencia<\/strong>: fue vendedor de dulces, pe\u00f3n, jornalero, cogedor de caf\u00e9, boyero, ayudante de alba\u00f1il, sacrist\u00e1n de iglesia y serenatero. Finalmente, su habilidad con la percusi\u00f3n lo llev\u00f3 a desempe\u00f1arse como tambor de la Banda Militar de Alajuela. Es precisamente este origen humilde y multifac\u00e9tico el que engrandece su figura, pues contrasta al simple trabajador alajuelense con la inmensa dimensi\u00f3n del h\u00e9roe en el que se convertir\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nota sobre vac\u00edos de informaci\u00f3n:<\/em> Las fuentes hist\u00f3ricas oficiales y su partida de bautismo lo registran como \u00abde padre no conocido\u00bb. Aunque algunos textos sugieren que su progenitor pudo haber sido un hombre afrodescendiente de la provincia de Guanacaste, faltan datos biogr\u00e1ficos precisos sobre \u00e9l. Para completar este vac\u00edo, se recomendar\u00eda consultar estudios geneal\u00f3gicos profundos de la Alajuela de 1830 o registros civiles alternativos, aunque para efectos de su narrativa heroica, su n\u00facleo familiar materno es el verdaderamente influyente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"734\" height=\"526\" src=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/n3_8lh0e9zBKJUXGzIua6ACevPGkuV6S_br9YQXhCz-BT_N5yL5IVTJuD9ZjhNhX2wfKxRvqlnyryTc8kIsLOdvzGDU6SwUIPVGx3wL_KTmrLES96P4CBYF4Q83quF8jwRbVlJxh70gMJzaCE-FybBKAugaDj6hkYIcek1Gdb9LtOu0uUEH041rPHxgKK4Vy.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12233\" style=\"width:469px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/n3_8lh0e9zBKJUXGzIua6ACevPGkuV6S_br9YQXhCz-BT_N5yL5IVTJuD9ZjhNhX2wfKxRvqlnyryTc8kIsLOdvzGDU6SwUIPVGx3wL_KTmrLES96P4CBYF4Q83quF8jwRbVlJxh70gMJzaCE-FybBKAugaDj6hkYIcek1Gdb9LtOu0uUEH041rPHxgKK4Vy.jpeg 734w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/n3_8lh0e9zBKJUXGzIua6ACevPGkuV6S_br9YQXhCz-BT_N5yL5IVTJuD9ZjhNhX2wfKxRvqlnyryTc8kIsLOdvzGDU6SwUIPVGx3wL_KTmrLES96P4CBYF4Q83quF8jwRbVlJxh70gMJzaCE-FybBKAugaDj6hkYIcek1Gdb9LtOu0uUEH041rPHxgKK4Vy-300x215.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 734px) 100vw, 734px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">3. Primeros pasos y primer cargo\/rol importante: El \u00abtamborcillo\u00bb de las milicias costarricenses<\/h2>\n\n\n\n<p>La habilidad musical que Juan Santamar\u00eda adquiri\u00f3 durante su paso por la escuela primaria fue el puente directo entre su vida civil ordinaria y su destino hist\u00f3rico. Su destreza con la percusi\u00f3n le permiti\u00f3 integrarse como <strong>tambor de la Banda Militar de Alajuela<\/strong>, oficio que motivar\u00eda su posterior participaci\u00f3n y reclutamiento en el ej\u00e9rcito costarricense. De hecho, la evidencia hist\u00f3rica ubica registros de un \u00abJuan Santamar\u00eda\u00bb en las listas de las milicias de la provincia de Alajuela desde el a\u00f1o 1843. Por la naturaleza de su modesto pero vital cargo, la tradici\u00f3n y los testimonios lo recordar\u00edan hist\u00f3ricamente como <strong>el \u00abtamborcillo\u00bb de las tropas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el presidente Juan Rafael Mora Porras declar\u00f3 oficialmente la guerra a los filibusteros de William Walker el 1 de marzo de 1856, la naci\u00f3n debi\u00f3 organizarse con urgencia. Fue as\u00ed como el 4 de marzo a las ocho de la ma\u00f1ana, Santamar\u00eda, equipado con su fusil y su tambor, sali\u00f3 de su pueblo natal para incorporarse formalmente al <strong>ej\u00e9rcito expedicionario que marchar\u00eda hacia el norte a pelear en defensa de la patria<\/strong>. Es fundamental destacar el enorme valor de esta tropa regular: se trataba de <strong>un ej\u00e9rcito improvisado, compuesto en su inmensa mayor\u00eda por valientes labradores, artesanos y ciudadanos comunes<\/strong> que dejaron sus oficios de subsistencia para defender la existencia de Costa Rica como Rep\u00fablica libre.<\/p>\n\n\n\n<p>La traves\u00eda hacia Nicaragua estuvo muy lejos de ser un despliegue militar moderno y abastecido. Las fuerzas costarricenses tuvieron que enfrentar condiciones sumamente rudimentarias y agotadoras en su avance hacia el pa\u00eds vecino. <strong>La marcha se llev\u00f3 a cabo por caminos polvorientos y bajo una severa y penosa escasez de agua<\/strong>. A pesar de la precariedad log\u00edstica y de la amenaza inminente de enfrentarse a mercenarios bien armados, el joven \u00abtamborcillo\u00bb alajuelense y sus compa\u00f1eros mantuvieron el paso firme hacia el frente de batalla, prepar\u00e1ndose an\u00edmicamente para el decisivo y sangriento combate que los aguardaba en la ciudad nicarag\u00fcense de Rivas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">4. Momentos clave de su vida p\u00fablica: El fuego redentor, la Batalla de Rivas y la quema del Mes\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>El 11 de abril de 1856, el destino de la Campa\u00f1a Nacional y la vida del joven alajuelense convergieron de forma definitiva. Ese d\u00eda, las tropas filibusteras de William Walker lanzaron un ataque sorpresa contra el ej\u00e9rcito costarricense estacionado en la ciudad nicarag\u00fcense de Rivas. En los primeros instantes, la situaci\u00f3n fue ca\u00f3tica para los defensores; el enemigo, fuertemente armado, se apoder\u00f3 r\u00e1pidamente de la plaza principal y de las casas aleda\u00f1as, disparando desde los techos y causando estragos en las filas ticas. Se desat\u00f3 as\u00ed un combate cruento y agotador, peleado calle por calle y cuerpo a cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la valerosa pero encarnizada respuesta de los costarricenses \u2014estimulados en persona por el presidente Mora\u2014, las fuerzas filibusteras bajo el mando del coronel Sanders optaron por replegarse. Buscaron refugio en el llamado <em>Mes\u00f3n de Guerra<\/em>, una robusta casona de gruesas paredes de adobe situada en una esquina estrat\u00e9gica de la plaza. Desde sus ventanales y baluartes, los francotiradores mercenarios establecieron una barrera de fuego letal que diezmaba a las tropas centroamericanas y hac\u00eda imposible cualquier avance directo.<\/p>\n\n\n\n<p>Comprendiendo que la \u00fanica forma de desalojar a los filibusteros de su fortaleza era incendi\u00e1ndola, el Estado Mayor costarricense orden\u00f3 prender fuego al edificio. La empresa era casi suicida, pues implicaba exponerse a quemarropa frente a los ca\u00f1ones de los rifles enemigos para poder encender el techo, compuesto por armazones de madera y ca\u00f1a seca. El teniente cartagin\u00e9s Luis Pacheco Bertora fue el primer voluntario en dar un paso al frente; sin embargo, en su valiente intento, cay\u00f3 gravemente herido al recibir tres balazos. Inmediatamente, un soldado nicarag\u00fcense que peleaba en las filas ticas, Joaqu\u00edn Rosales, arrebat\u00f3 la tea de las manos del teniente ca\u00eddo, pero fue acribillado mortalmente antes de lograr que las llamas se propagaran.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en ese instante cr\u00edtico y desesperado cuando el modesto \u00abtamborcillo\u00bb, el soldado Juan Santamar\u00eda, se adelant\u00f3 empu\u00f1ando la tea fulgurante. La tradici\u00f3n y los testimonios documentales relatan que el joven alajuelense se ofreci\u00f3 como voluntario con una \u00fanica e inquebrantable condici\u00f3n: pidi\u00f3 a sus superiores y compa\u00f1eros que, si \u00e9l mor\u00eda, se hicieran cargo de su anciana madre, do\u00f1a Manuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Con una determinaci\u00f3n absoluta, Santamar\u00eda corri\u00f3 bajo una lluvia de plomo hacia el \u00e1ngulo suroeste del edificio y alz\u00f3 su brazo para aplicar la llama al alero reseco. El fuego prendi\u00f3 con vigor sobre la paja y la ca\u00f1a, multiplic\u00e1ndose r\u00e1pidamente y obligando a los filibusteros a abandonar su posici\u00f3n de ventaja. La acci\u00f3n t\u00e1ctica fue un \u00e9xito rotundo que cambi\u00f3 el curso del combate, pero el sacrificio se consum\u00f3: el h\u00e9roe alajuelense no logr\u00f3 escapar del fuego cruzado y cay\u00f3 abatido al pie de la casona, alcanzado por las balas de los francotiradores enemigos. El inmolado \u00abErizo\u00bb entregaba as\u00ed su vida, sellando con su sangre la victoria de Costa Rica y la libertad de Centroam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"996\" height=\"756\" src=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/La_Quema_del_Meson.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12234\" style=\"aspect-ratio:1.3174823735268386;width:423px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/La_Quema_del_Meson.jpg 996w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/La_Quema_del_Meson-300x228.jpg 300w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/La_Quema_del_Meson-768x583.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 996px) 100vw, 996px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">5. Conflictos, decisiones y desaf\u00edos: El hombre detr\u00e1s del mito, dudas, debates y verdades hist\u00f3ricas<\/h2>\n\n\n\n<p>A pesar de la trascendencia de su sacrificio, la figura de Juan Santamar\u00eda no estuvo exenta de cuestionamientos y debates a lo largo del tiempo. Durante finales del siglo XIX y principios del XX, su existencia y la veracidad de su acto heroico fueron puestas en duda por distintas figuras pol\u00edticas e intelectuales. El historiador guatemalteco Lorenzo Mont\u00fafar, en su libro <em>Walker en Centroam\u00e9rica<\/em>, cuestion\u00f3 fuertemente la autenticidad del acto heroico del tamborcillo. D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, en 1926, el sacerdote y diputado costarricense Jorge Volio lleg\u00f3 a catalogar la haza\u00f1a como \u00abun mito\u00bb, oponi\u00e9ndose incluso a que se le otorgara una pensi\u00f3n a unas primas hermanas del h\u00e9roe. A esto se sumaron declaraciones de extranjeros, como el chileno Julio Sanfuentes en 1901, quien afirmaba que la inmolaci\u00f3n era una invenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los mayores detonantes de esta controversia hist\u00f3rica fue un registro inexacto realizado por el capell\u00e1n del ej\u00e9rcito costarricense, el presb\u00edtero Francisco Calvo. En un libro de defunciones, el sacerdote anot\u00f3 que un \u00abJuan Santamar\u00eda\u00bb hab\u00eda fallecido a causa de la epidemia del c\u00f3lera morbus y no en combate. Sin embargo, investigaciones posteriores aclararon este malentendido. En 1926, el investigador Eladio Prado demostr\u00f3 que dicho libro de defunciones presentaba graves deficiencias, no fue redactado en el campo de batalla, sino en 1857 de forma retrospectiva, y conten\u00eda partidas superpuestas e imprecisas. Adem\u00e1s, el propio presb\u00edtero Calvo le confes\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde al doctor Rafael Calder\u00f3n Mu\u00f1oz que el individuo anotado en esa partida era, en realidad, <em>otro<\/em> soldado hom\u00f3nimo que hab\u00eda muerto de c\u00f3lera, y no el h\u00e9roe de la jornada. Las dudas quedaron a\u00fan m\u00e1s despejadas en la d\u00e9cada de 1990, cuando se hall\u00f3 un \u00edndice militar de la Secretar\u00eda de Guerra que confirmaba la muerte en combate de Juan Santamar\u00eda entre abril y mayo de 1856, junto a otros ca\u00eddos en Rivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para hacer frente a los primeros cuestionamientos, particularmente al desaf\u00edo planteado por Mont\u00fafar, el Estado y la Municipalidad de Alajuela se dieron a la tarea de recolectar pruebas irrefutables. En 1891, se levant\u00f3 una <strong>\u00abInformaci\u00f3n ad perpetuam\u00bb<\/strong> en la que se recopilaron testimonios jurados de excombatientes y veteranos de la Campa\u00f1a Nacional. Estos relatos de quienes presenciaron los hechos confirmaron de manera s\u00f3lida que Santamar\u00eda existi\u00f3, que particip\u00f3 en la batalla y que efectivamente muri\u00f3 al incendiar la casona.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, la madurez de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica moderna ha permitido abordar un debate sobre el protagonismo compartido de la haza\u00f1a, sin que esto reste m\u00e9rito al h\u00e9roe alajuelense. Los documentos hist\u00f3ricos confirman que Santamar\u00eda no actu\u00f3 solo ni fue el primero en intentarlo. Antes de \u00e9l, el subteniente cartagin\u00e9s <strong>Luis Pacheco Bertora<\/strong> se ofreci\u00f3 como voluntario para la casi suicida misi\u00f3n, resultando gravemente herido tras recibir tres balazos al intentar acercar el fuego. Tras la ca\u00edda de Pacheco, el soldado nicarag\u00fcense <strong>Joaqu\u00edn Rosales<\/strong>, quien peleaba en el bando costarricense, tom\u00f3 la tea pero fue acribillado antes de propagar las llamas. Fue el \u00e9xito decisivo de Juan Santamar\u00eda al lograr extender el fuego por el techo de paja y madera, inmol\u00e1ndose en el acto, lo que coron\u00f3 la gesta. Reconocer la valent\u00eda de Pacheco Bertora y Rosales enriquece la narrativa hist\u00f3rica, demostrando que la victoria fue producto de un sacrificio colectivo y no de un acto aislado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"697\" src=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/h6O3658ZK4-MS5oTVwyb1tlAGLt-qiP3rnemzrKQFE-PE0VgfyprphMEBTSbDdJTsHXBYOGZnCw6cIEC7r6L67Z86J1WkM3UsaF6wTR18h3BRA2sFgOjVaM_3C1ZDZXzJ8D9qYxkYVpfuxT-8ubvz74Ag_ScWm1SEY5GVi1tnoemqHBr7-nYPpMVWPT5JoaZ-1024x697.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12235\" style=\"width:551px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/h6O3658ZK4-MS5oTVwyb1tlAGLt-qiP3rnemzrKQFE-PE0VgfyprphMEBTSbDdJTsHXBYOGZnCw6cIEC7r6L67Z86J1WkM3UsaF6wTR18h3BRA2sFgOjVaM_3C1ZDZXzJ8D9qYxkYVpfuxT-8ubvz74Ag_ScWm1SEY5GVi1tnoemqHBr7-nYPpMVWPT5JoaZ-1024x697.jpeg 1024w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/h6O3658ZK4-MS5oTVwyb1tlAGLt-qiP3rnemzrKQFE-PE0VgfyprphMEBTSbDdJTsHXBYOGZnCw6cIEC7r6L67Z86J1WkM3UsaF6wTR18h3BRA2sFgOjVaM_3C1ZDZXzJ8D9qYxkYVpfuxT-8ubvz74Ag_ScWm1SEY5GVi1tnoemqHBr7-nYPpMVWPT5JoaZ-300x204.jpeg 300w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/h6O3658ZK4-MS5oTVwyb1tlAGLt-qiP3rnemzrKQFE-PE0VgfyprphMEBTSbDdJTsHXBYOGZnCw6cIEC7r6L67Z86J1WkM3UsaF6wTR18h3BRA2sFgOjVaM_3C1ZDZXzJ8D9qYxkYVpfuxT-8ubvz74Ag_ScWm1SEY5GVi1tnoemqHBr7-nYPpMVWPT5JoaZ-768x522.jpeg 768w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/h6O3658ZK4-MS5oTVwyb1tlAGLt-qiP3rnemzrKQFE-PE0VgfyprphMEBTSbDdJTsHXBYOGZnCw6cIEC7r6L67Z86J1WkM3UsaF6wTR18h3BRA2sFgOjVaM_3C1ZDZXzJ8D9qYxkYVpfuxT-8ubvz74Ag_ScWm1SEY5GVi1tnoemqHBr7-nYPpMVWPT5JoaZ-1536x1045.jpeg 1536w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/h6O3658ZK4-MS5oTVwyb1tlAGLt-qiP3rnemzrKQFE-PE0VgfyprphMEBTSbDdJTsHXBYOGZnCw6cIEC7r6L67Z86J1WkM3UsaF6wTR18h3BRA2sFgOjVaM_3C1ZDZXzJ8D9qYxkYVpfuxT-8ubvz74Ag_ScWm1SEY5GVi1tnoemqHBr7-nYPpMVWPT5JoaZ-2048x1393.jpeg 2048w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/h6O3658ZK4-MS5oTVwyb1tlAGLt-qiP3rnemzrKQFE-PE0VgfyprphMEBTSbDdJTsHXBYOGZnCw6cIEC7r6L67Z86J1WkM3UsaF6wTR18h3BRA2sFgOjVaM_3C1ZDZXzJ8D9qYxkYVpfuxT-8ubvz74Ag_ScWm1SEY5GVi1tnoemqHBr7-nYPpMVWPT5JoaZ-1320x898.jpeg 1320w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">6. Logros y legado: Del olvido al pedestal, la construcci\u00f3n del H\u00e9roe Nacional<\/h2>\n\n\n\n<p>Tras la finalizaci\u00f3n de la Campa\u00f1a Nacional, el primer reconocimiento oficial al sacrificio del joven soldado lleg\u00f3 por la v\u00eda de la necesidad familiar. El 19 de noviembre de 1857, su madre, do\u00f1a Manuela Carvajal (Santamar\u00eda), present\u00f3 una solicitud de pensi\u00f3n al gobierno, indicando que se encontraba en una edad avanzada y sin recursos tras haber perdido a su \u00fanico hijo en Rivas. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el 24 de noviembre, el presidente Juan Rafael Mora Porras aprob\u00f3 una pensi\u00f3n vitalicia, dejando constancia documentada de la veracidad de los hechos y del heroico \u00abdenuedo\u00bb con el que el tambor alajuelense perdi\u00f3 la vida para desalojar al enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de esta temprana confirmaci\u00f3n estatal, las tres d\u00e9cadas posteriores a la guerra se caracterizaron por un extra\u00f1o olvido gubernamental, en el que la memoria del h\u00e9roe qued\u00f3 preservada casi exclusivamente en la tradici\u00f3n oral del pueblo de Alajuela. Curiosamente, las primeras voces que se alzaron en la esfera p\u00fablica para rescatar su figura del anonimato oficial fueron las de dos diplom\u00e1ticos e intelectuales extranjeros exiliados en Costa Rica: el pol\u00edtico de la Nueva Granada (Colombia) Jos\u00e9 de Obald\u00eda en 1864, y el periodista hondure\u00f1o \u00c1lvaro Contreras en 1885. Ambos pronunciaron vibrantes discursos en los que recordaban a la naci\u00f3n el enorme sacrificio del humilde \u00abm\u00e1rtir sublime\u00bb y llamaban la atenci\u00f3n sobre el desamparo de su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue hasta finales del siglo XIX cuando el Estado Liberal costarricense emprendi\u00f3 un proyecto sistem\u00e1tico para consolidar la identidad nacional y cohesionar a la sociedad alrededor de un pasado com\u00fan. Para este prop\u00f3sito, la figura de Juan Santamar\u00eda result\u00f3 ideal: un hombre humilde, del pueblo, que representaba los valores de lealtad, patriotismo y sacrificio desinteresado. En 1887, el gobierno promovi\u00f3 una suscripci\u00f3n p\u00fablica (colecta nacional) para financiar un monumento en su honor. La culminaci\u00f3n de este esfuerzo ocurri\u00f3 el 15 de septiembre de 1891, cuando en medio de multitudinarias y fastuosas celebraciones en Alajuela, se devel\u00f3 la imponente estatua de bronce del h\u00e9roe. La obra, encargada al escultor franc\u00e9s Aristide On\u00e9sime Croisy, presentaba una figura idealizada, atl\u00e9tica y con rasgos asimilables a un soldado europeo, inmortalizando el instante en que alza la tea fulgurante.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta consagraci\u00f3n de un h\u00e9roe de bronce, sin embargo, desat\u00f3 una profunda pugna art\u00edstica e ideol\u00f3gica sobre c\u00f3mo deb\u00eda representarse al hijo del pueblo. En 1896, el pintor costarricense Enrique Echandi desafi\u00f3 la est\u00e9tica monumental de inspiraci\u00f3n francesa al presentar su \u00f3leo <em>La Quema del Mes\u00f3n<\/em>. A diferencia de la estatua, Echandi retrat\u00f3 a Santamar\u00eda con un af\u00e1n realista: un modesto campesino de tez parda, sufriente, ensangrentado e impactado por las balas en el acto de acercar el fuego al alero. Esta visi\u00f3n cruda y humana choc\u00f3 fuertemente con los ideales de la \u00e9lite de la \u00e9poca; la prensa oficialista y figuras como el director del diario <em>La Rep\u00fablica<\/em> catalogaron la pintura de \u00abcaricatura\u00bb, exigiendo incluso que el cuadro fuera quemado por considerarlo un insulto al patriotismo. Este debate evidenci\u00f3 las tensiones entre la construcci\u00f3n m\u00edtica de un h\u00e9roe oficial impecable y la cruda realidad del sacrificio de un soldado raso mulato que dio su vida por la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"714\" src=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mUm3-HnPhLxbPg7V-7VIOcGTUJsL9RHsII_RKzdKee11pN0z71kCs3x6K9rR3Pcm-GdwFqh_FiDygR9j_HagsdLn-MCbGAzrI0XS2pP3OIi3i4Vidw_rSvE8ai01OO_it87YIehvzPeA5tid0jMUv-AMmOxs9E-M_lwWAIKdAnp6Z4k8_dk9trFNEjE8MFfR-1024x714.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12236\" style=\"width:462px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mUm3-HnPhLxbPg7V-7VIOcGTUJsL9RHsII_RKzdKee11pN0z71kCs3x6K9rR3Pcm-GdwFqh_FiDygR9j_HagsdLn-MCbGAzrI0XS2pP3OIi3i4Vidw_rSvE8ai01OO_it87YIehvzPeA5tid0jMUv-AMmOxs9E-M_lwWAIKdAnp6Z4k8_dk9trFNEjE8MFfR-1024x714.jpeg 1024w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mUm3-HnPhLxbPg7V-7VIOcGTUJsL9RHsII_RKzdKee11pN0z71kCs3x6K9rR3Pcm-GdwFqh_FiDygR9j_HagsdLn-MCbGAzrI0XS2pP3OIi3i4Vidw_rSvE8ai01OO_it87YIehvzPeA5tid0jMUv-AMmOxs9E-M_lwWAIKdAnp6Z4k8_dk9trFNEjE8MFfR-300x209.jpeg 300w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mUm3-HnPhLxbPg7V-7VIOcGTUJsL9RHsII_RKzdKee11pN0z71kCs3x6K9rR3Pcm-GdwFqh_FiDygR9j_HagsdLn-MCbGAzrI0XS2pP3OIi3i4Vidw_rSvE8ai01OO_it87YIehvzPeA5tid0jMUv-AMmOxs9E-M_lwWAIKdAnp6Z4k8_dk9trFNEjE8MFfR-768x536.jpeg 768w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mUm3-HnPhLxbPg7V-7VIOcGTUJsL9RHsII_RKzdKee11pN0z71kCs3x6K9rR3Pcm-GdwFqh_FiDygR9j_HagsdLn-MCbGAzrI0XS2pP3OIi3i4Vidw_rSvE8ai01OO_it87YIehvzPeA5tid0jMUv-AMmOxs9E-M_lwWAIKdAnp6Z4k8_dk9trFNEjE8MFfR-1536x1071.jpeg 1536w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mUm3-HnPhLxbPg7V-7VIOcGTUJsL9RHsII_RKzdKee11pN0z71kCs3x6K9rR3Pcm-GdwFqh_FiDygR9j_HagsdLn-MCbGAzrI0XS2pP3OIi3i4Vidw_rSvE8ai01OO_it87YIehvzPeA5tid0jMUv-AMmOxs9E-M_lwWAIKdAnp6Z4k8_dk9trFNEjE8MFfR-1320x920.jpeg 1320w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mUm3-HnPhLxbPg7V-7VIOcGTUJsL9RHsII_RKzdKee11pN0z71kCs3x6K9rR3Pcm-GdwFqh_FiDygR9j_HagsdLn-MCbGAzrI0XS2pP3OIi3i4Vidw_rSvE8ai01OO_it87YIehvzPeA5tid0jMUv-AMmOxs9E-M_lwWAIKdAnp6Z4k8_dk9trFNEjE8MFfR.jpeg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">7. Impacto en Costa Rica y proyecci\u00f3n actual: S\u00edmbolo incombustible de la identidad costarricense<\/h2>\n\n\n\n<p>El impacto de Juan Santamar\u00eda en la sociedad costarricense trascendi\u00f3 el debate hist\u00f3rico para convertirse en un pilar incuestionable de la cultura c\u00edvica del pa\u00eds. A principios del siglo XX, las manifestaciones espont\u00e1neas de diversas comunidades para rendirle homenaje motivaron un paso definitivo en la ritualizaci\u00f3n de su figura: en 1915, durante la administraci\u00f3n de Alfredo Gonz\u00e1lez Flores, los diputados declararon oficialmente el 11 de abril como d\u00eda de fiesta nacional. Desde entonces, esta efem\u00e9ride se consolid\u00f3 como un evento c\u00edvico fundamental en el que estudiantes, educadores y el pueblo en general mantienen viva la memoria de su sacrificio.<\/p>\n\n\n\n<p>La consagraci\u00f3n del h\u00e9roe tambi\u00e9n se ha materializado en el espacio f\u00edsico e institucional de la naci\u00f3n. En su honor, la principal terminal a\u00e9rea del pa\u00eds fue bautizada como Aeropuerto Internacional Juan Santamar\u00eda, proyectando su legado a todo aquel que visita Costa Rica. Asimismo, el 4 de diciembre de 1974 se fund\u00f3, mediante la Ley No. 5619, el Museo Hist\u00f3rico Cultural Juan Santamar\u00eda (MHCJS), con la misi\u00f3n primordial de salvaguardar y educar sobre la memoria de la Campa\u00f1a Nacional de 1856-1857. En 1979, se autoriz\u00f3 el traslado de este museo a las robustas instalaciones de la antigua C\u00e1rcel de Alajuela, logrando una hermosa metamorfosis urbana: un edificio concebido originalmente para el castigo y el encierro se transform\u00f3 de manera permanente en un din\u00e1mico epicentro de educaci\u00f3n, arte y memoria colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, la relevancia del \u00abErizo\u00bb sigue inspirando a la Rep\u00fablica moderna y cohesionando a su sociedad. Para subsanar el vac\u00edo de una declaratoria oficial definitiva emanada de la m\u00e1xima representaci\u00f3n popular, en la Asamblea Legislativa se han impulsado proyectos, como el expediente N.\u00ba 17.866, orientados a declararlo formal e irrevocablemente como \u00abH\u00e9roe Nacional y Libertador de la Patria\u00bb. Este esfuerzo jur\u00eddico e hist\u00f3rico busca asentar en el m\u00e1ximo pedestal oficial al humilde tambor alajuelense, reafirmando que fue precisamente durante la Campa\u00f1a Nacional donde se forj\u00f3 la identidad de un pueblo civilista, pacifista y casi desarmado que supo levantarse para defender su soberan\u00eda y libertad frente a la amenaza extranjera.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, Juan Santamar\u00eda representa la particularidad de una democracia socialmente incluyente, pues Costa Rica destaca por reconocer como su m\u00e1ximo h\u00e9roe a una figura proveniente de los sectores m\u00e1s humildes y populares de su sociedad. Su sacrificio al pie del Mes\u00f3n no solo asegur\u00f3 una victoria militar, sino que encendi\u00f3 una tea fulgurante que hoy sigue siendo un s\u00edmbolo incombustible de unidad nacional, recordando a las nuevas generaciones el valor supremo de la independencia, el desinter\u00e9s y el amor por la patria.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"360\" data-id=\"12237\" src=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/zZNKWlJH5HRAEyMJumlbWfl4myBnWaR0iJxQ2S0mJCuW5i0iC3J5D_0grSRS58cl8Et85_U7gB_m3P7_Dvmcw8QWGgMPJXDr44rEcbUfZJpfBuDWIICe1SFB4HOKB9V-6Y0iQh6tuzRgQ_Di7bfmsyXu-HUls1NfzSPcb3kp0B_OYt4v9VT_mzp8QMK1nItu.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12237\" srcset=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/zZNKWlJH5HRAEyMJumlbWfl4myBnWaR0iJxQ2S0mJCuW5i0iC3J5D_0grSRS58cl8Et85_U7gB_m3P7_Dvmcw8QWGgMPJXDr44rEcbUfZJpfBuDWIICe1SFB4HOKB9V-6Y0iQh6tuzRgQ_Di7bfmsyXu-HUls1NfzSPcb3kp0B_OYt4v9VT_mzp8QMK1nItu.jpeg 640w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/zZNKWlJH5HRAEyMJumlbWfl4myBnWaR0iJxQ2S0mJCuW5i0iC3J5D_0grSRS58cl8Et85_U7gB_m3P7_Dvmcw8QWGgMPJXDr44rEcbUfZJpfBuDWIICe1SFB4HOKB9V-6Y0iQh6tuzRgQ_Di7bfmsyXu-HUls1NfzSPcb3kp0B_OYt4v9VT_mzp8QMK1nItu-300x169.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"12238\" src=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/cSghfGSl4YUQ6JImny2jJtc_dVyfc3ZCc2d8lhAss3JIercjfCtwHLRpztVVimFNG6u9gkFR1jcZ96zaQreq9r74FQy98NFC4-bRiO57JNhU6S8ssCme_WZmvbtwCvJDYkTTM1hgcYj3pCUcSwI3K88W7Tw65ea3iNLLVW4JHRgzliw7PCUhsE_o58m6NcS4-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12238\" srcset=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/cSghfGSl4YUQ6JImny2jJtc_dVyfc3ZCc2d8lhAss3JIercjfCtwHLRpztVVimFNG6u9gkFR1jcZ96zaQreq9r74FQy98NFC4-bRiO57JNhU6S8ssCme_WZmvbtwCvJDYkTTM1hgcYj3pCUcSwI3K88W7Tw65ea3iNLLVW4JHRgzliw7PCUhsE_o58m6NcS4-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/cSghfGSl4YUQ6JImny2jJtc_dVyfc3ZCc2d8lhAss3JIercjfCtwHLRpztVVimFNG6u9gkFR1jcZ96zaQreq9r74FQy98NFC4-bRiO57JNhU6S8ssCme_WZmvbtwCvJDYkTTM1hgcYj3pCUcSwI3K88W7Tw65ea3iNLLVW4JHRgzliw7PCUhsE_o58m6NcS4-300x225.jpeg 300w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/cSghfGSl4YUQ6JImny2jJtc_dVyfc3ZCc2d8lhAss3JIercjfCtwHLRpztVVimFNG6u9gkFR1jcZ96zaQreq9r74FQy98NFC4-bRiO57JNhU6S8ssCme_WZmvbtwCvJDYkTTM1hgcYj3pCUcSwI3K88W7Tw65ea3iNLLVW4JHRgzliw7PCUhsE_o58m6NcS4-768x576.jpeg 768w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/cSghfGSl4YUQ6JImny2jJtc_dVyfc3ZCc2d8lhAss3JIercjfCtwHLRpztVVimFNG6u9gkFR1jcZ96zaQreq9r74FQy98NFC4-bRiO57JNhU6S8ssCme_WZmvbtwCvJDYkTTM1hgcYj3pCUcSwI3K88W7Tw65ea3iNLLVW4JHRgzliw7PCUhsE_o58m6NcS4.jpeg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" data-id=\"12239\" src=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/eDzIZ5ppZuF4l5rYKFzYyNlXlpAWcocJ0RzrEz5AOf4oN73J_z679qfQ5Df087ROf11Npy6kL4jEwkA8nnZ0BdURHErwIhWIrbnP-Rrk0gerxT6hdVTUuJ0F8oFlh4wwUzwKCMEC6bYaGL9aDDWGIp7hRQICK7TZtmuUMjHQCVeK2UN2ZjDj0dy6JjXi8ja-1024x683.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12239\" srcset=\"https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/eDzIZ5ppZuF4l5rYKFzYyNlXlpAWcocJ0RzrEz5AOf4oN73J_z679qfQ5Df087ROf11Npy6kL4jEwkA8nnZ0BdURHErwIhWIrbnP-Rrk0gerxT6hdVTUuJ0F8oFlh4wwUzwKCMEC6bYaGL9aDDWGIp7hRQICK7TZtmuUMjHQCVeK2UN2ZjDj0dy6JjXi8ja-1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/eDzIZ5ppZuF4l5rYKFzYyNlXlpAWcocJ0RzrEz5AOf4oN73J_z679qfQ5Df087ROf11Npy6kL4jEwkA8nnZ0BdURHErwIhWIrbnP-Rrk0gerxT6hdVTUuJ0F8oFlh4wwUzwKCMEC6bYaGL9aDDWGIp7hRQICK7TZtmuUMjHQCVeK2UN2ZjDj0dy6JjXi8ja-300x200.jpeg 300w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/eDzIZ5ppZuF4l5rYKFzYyNlXlpAWcocJ0RzrEz5AOf4oN73J_z679qfQ5Df087ROf11Npy6kL4jEwkA8nnZ0BdURHErwIhWIrbnP-Rrk0gerxT6hdVTUuJ0F8oFlh4wwUzwKCMEC6bYaGL9aDDWGIp7hRQICK7TZtmuUMjHQCVeK2UN2ZjDj0dy6JjXi8ja-768x512.jpeg 768w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/eDzIZ5ppZuF4l5rYKFzYyNlXlpAWcocJ0RzrEz5AOf4oN73J_z679qfQ5Df087ROf11Npy6kL4jEwkA8nnZ0BdURHErwIhWIrbnP-Rrk0gerxT6hdVTUuJ0F8oFlh4wwUzwKCMEC6bYaGL9aDDWGIp7hRQICK7TZtmuUMjHQCVeK2UN2ZjDj0dy6JjXi8ja-1536x1024.jpeg 1536w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/eDzIZ5ppZuF4l5rYKFzYyNlXlpAWcocJ0RzrEz5AOf4oN73J_z679qfQ5Df087ROf11Npy6kL4jEwkA8nnZ0BdURHErwIhWIrbnP-Rrk0gerxT6hdVTUuJ0F8oFlh4wwUzwKCMEC6bYaGL9aDDWGIp7hRQICK7TZtmuUMjHQCVeK2UN2ZjDj0dy6JjXi8ja-2048x1365.jpeg 2048w, https:\/\/peopleofcostarica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/eDzIZ5ppZuF4l5rYKFzYyNlXlpAWcocJ0RzrEz5AOf4oN73J_z679qfQ5Df087ROf11Npy6kL4jEwkA8nnZ0BdURHErwIhWIrbnP-Rrk0gerxT6hdVTUuJ0F8oFlh4wwUzwKCMEC6bYaGL9aDDWGIp7hRQICK7TZtmuUMjHQCVeK2UN2ZjDj0dy6JjXi8ja-1320x880.jpeg 1320w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n","protected":false},"featured_media":12231,"parent":0,"template":"","class_list":["post-12230","historyofcr","type-historyofcr","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/peopleofcostarica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/historyofcr\/12230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/peopleofcostarica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/historyofcr"}],"about":[{"href":"https:\/\/peopleofcostarica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/historyofcr"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/peopleofcostarica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/historyofcr\/12230\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12260,"href":"https:\/\/peopleofcostarica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/historyofcr\/12230\/revisions\/12260"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/peopleofcostarica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12231"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/peopleofcostarica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}