SAN JOSÉ – El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) de Costa Rica ha dado un paso técnico y ambiental decisivo al declarar oficialmente la existencia de 130 hectáreas de humedal en el Valle de Coris, en Cartago.
Mediante la resolución ACC-SINAC-P-RES-050-2025, el Área de Conservación Central (ACC) saca de la «invisibilidad» cartográfica a este vital ecosistema, que durante años ha permanecido sin protección legal a pesar de su importancia estratégica para el suministro de agua del Gran Área Metropolitana (GAM).
La declaratoria es el resultado de exhaustivos estudios técnicos que confirman las características de hidrología, tipo de suelo y vegetación propias de un humedal. Este reconocimiento llega tras años de advertencias de grupos ambientalistas y de la academia sobre los riesgos que enfrentaba la zona.
La Importancia Estratégica del Humedal de Coris
La relevancia de esta declaratoria no radica únicamente en la protección de la biodiversidad, sino en su conexión directa con el Acuífero Coris. Este acuífero subterráneo es una de las reservas de agua potable más importantes de la provincia de Cartago y una fuente crucial para el abastecimiento de la GAM.
Los expertos señalan que el humedal recién delimitado funciona como una «fábrica de agua» y un escudo protector para este acuífero.
Sus servicios ecosistémicos son claves:
- Recarga Hídrica: Actúa como una esponja natural que recibe el agua de lluvia, la filtra lentamente a través de sus suelos y recarga el acuífero, asegurando la calidad y cantidad del agua subterránea.
- Control de Inundaciones: En un valle propenso a eventos hidrometeorológicos, el humedal absorbe grandes volúmenes de agua, mitigando el riesgo de inundaciones en las zonas bajas de la cuenca del río Reventazón.
- Biodiversidad y Clima: Sirve como un refugio vital para aves migratorias y fauna local, además de funcionar como un sumidero de carbono, contribuyendo a la acción climática.
Años de Desprotección y Amenazas Latentes
Esta declaratoria pone fin a una larga historia de vulnerabilidad. Ya en 2011 existió una propuesta para declarar la zona como «Humedal Lacustrino de Montaña», pero la iniciativa no prosperó, dejando a estos terrenos en un limbo legal.
Durante este tiempo, la principal amenaza ha sido la expansión urbana e industrial. El Valle de Coris es considerado un polo de desarrollo clave para Cartago, atrayendo la construcción de parques industriales y grandes proyectos habitacionales.
Sin una delimitación oficial, el humedal estaba expuesto al drenaje, relleno y la contaminación por aguas residuales o químicos industriales, acciones que habrían comprometido irreversiblemente la calidad del agua del Acuífero Coris.

El Significado Real de la Declaratoria
Es crucial entender qué implica esta resolución del SINAC. No se trata, por ahora, de la creación de una nueva Área Silvestre Protegida (ASP), como un parque nacional o un refugio de vida silvestre.
Se trata de un reconocimiento técnico que confirma que el área cumple con las condiciones de humedal. Sin embargo, este paso activa de inmediato la protección que otorgan la Ley Orgánica del Ambiente (N° 7554) y la Ley de Aguas (N° 276).
Esto significa que, a partir de ahora, actividades como drenar el terreno, rellenarlo para construcción o contaminarlo quedan estrictamente prohibidas. La resolución otorga al SINAC y al Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) las herramientas legales necesarias para fiscalizar y detener cualquier proyecto que amenace la integridad del ecosistema.
Este «triunfo técnico» es el primer paso fundamental. La comunidad científica y los grupos ecologistas esperan que esta declaratoria sea la base para la formulación de un plan de manejo integral y, eventually, la consolidación de una categoría de protección más robusta, como un Refugio de Vida Silvestre, que blinde a perpetuidad el «oro azul» de Cartago.







