En un significativo gesto de cooperación internacional, el Gobierno de Japón ha oficializado una donación de 500 millones de yenes (aproximadamente $3.2 millones de dólares) al Gobierno de Costa Rica. Estos fondos están destinados exclusivamente a la modernización de la flotilla vehicular del Ministerio de Seguridad Pública (MSP), un recurso crítico en la actual lucha contra la criminalidad.
Un impulso a la capacidad operativa
El acuerdo, formalizado mediante un «Canje de Notas» el pasado 7 de noviembre de 2025, permitirá al país centroamericano adquirir una flota estimada de 40 vehículos policiales de «próxima generación».
Según detallaron las autoridades, la elección de tecnología japonesa no es casual. Los vehículos fabricados en Japón son reconocidos mundialmente por su durabilidad, eficiencia y capacidad para operar en terrenos difíciles, características esenciales para las patrullas que deben cubrir la diversa topografía costarricense durante jornadas de 24 horas.
El Ministro de Seguridad, Mario Zamora, destacó la importancia vital de este recurso:
«El desgaste de nuestra flotilla es constante debido al uso intensivo. Esta donación llega en un momento oportuno para asegurar que nuestros oficiales tengan las herramientas necesarias para responder a las emergencias y proteger a la ciudadanía.»
Diplomacia en acción
La firma del acuerdo contó con la participación de figuras clave de ambos gobiernos:
- Por Costa Rica: El Canciller Arnoldo André Tinoco y el Ministro Mario Zamora.
- Por Japón: El Embajador Ariyoshi Katsuhide.
Este acto tuvo una connotación especial, ya que marcó una de las últimas gestiones oficiales del Embajador Katsuhide antes de finalizar su misión diplomática en el país, cerrando su periodo con un aporte tangible a la seguridad nacional.
(Pie de foto sugerido: Se espera que las nuevas unidades ingresen a la flotilla del MSP en los próximos meses.)
Contexto: El Programa de Desarrollo Económico y Social
Esta ayuda financiera no reembolsable se enmarca dentro del «Programa de Desarrollo Económico y Social» de Japón. A diferencia de un préstamo, esta cooperación no genera deuda pública para el Estado costarricense, permitiendo canalizar recursos fiscales a otras áreas mientras se fortalece la seguridad.
Aunque la cifra preliminar es de 40 unidades, la cantidad final dependerá de los costos logísticos y de transporte al momento de ejecutar la compra. Las nuevas unidades vendrán a sustituir vehículos que ya han cumplido su vida útil, garantizando que la presencia policial se mantenga constante en las comunidades más vulnerables.






