El repunte del sector: de la caída al crecimiento
Tras un 2025 marcado por la contracción, el sector agropecuario de Costa Rica inició el 2026 con una variación positiva y dejó atrás los números rojos. De acuerdo con el Banco Central de Costa Rica (BCCR), la actividad agropecuaria creció 2,8% interanual en enero de 2026, en contraste con la caída cercana al 4,4% observada en el mismo mes del año anterior. Este resultado se enmarca en un contexto en el que la producción nacional, medida por el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), aumentó 4,8% en enero, acumulando más de tres años con tasas superiores al 4%.
Qué está impulsando el crecimiento agropecuario
Según el informe del BCCR sobre el IMAE de enero de 2026, el avance del sector agropecuario se explica principalmente por un aumento en la producción de cultivos de ciclo corto, como hortalizas, raíces y tubérculos. Estos productos se vieron favorecidos por una combinación climática considerada favorable, con temperaturas y precipitaciones que permitieron mejores rendimientos en comparación con el año previo. A esto se suma un mayor dinamismo en ciertas actividades orientadas al mercado externo, especialmente en las exportaciones de piña, sandía y melón, que aprovecharon mejores condiciones de producción y demanda.
Los cultivos que siguen bajo presión
El propio Banco Central señala que, pese al crecimiento general del sector, no todos los cultivos atraviesan la misma realidad. En su informe de enero de 2026, la entidad advierte que la producción de banano y café se vio afectada por plagas y hongos asociados a condiciones climáticas adversas durante el segundo semestre de 2025. Estos factores limitaron el desempeño de ambos productos, que siguen enfrentando retos en manejo fitosanitario y adaptación a eventos climáticos extremos.
Del 2025 complicado a la recuperación de 2026
La mejora observada al inicio de 2026 contrasta con la “notoria contracción” que el Banco Central había documentado para la producción agropecuaria en 2025. En su Informe de Política Monetaria de abril de ese año, la institución reportó una caída cercana al 4,3% en la actividad agropecuaria durante el primer trimestre de 2025 y proyectó un decrecimiento anual del sector en torno al -2,3%. Ya entonces, el BCCR estimaba que la recuperación llegaría en 2026, apoyada en una mejora de la producción exportable de piña y banano y en la continuidad del crecimiento de la actividad ganadera. El resultado de enero de 2026 confirma en buena medida esa senda de recuperación anticipada por el ente emisor.
Condiciones climáticas y gestión del riesgo
El desempeño reciente del agro costarricense está estrechamente ligado a la variabilidad climática y a la capacidad de adaptación de los productores. La combinación de temperaturas y lluvias que favoreció cultivos de ciclo corto en enero de 2026 contrasta con los episodios de exceso de humedad y presencia de enfermedades que afectaron banano y café en el segundo semestre de 2025. En documentos sectoriales del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y de la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (SEPSA), se subraya la importancia de fortalecer sistemas de investigación, asistencia técnica y gestión de riesgos climáticos para proteger la productividad y la sostenibilidad del sector.
Un sector clave en la economía nacional
Aunque la manufactura y los servicios concentran buena parte del impulso reciente de la economía, el sector agropecuario se mantiene como un pilar en la generación de empleo rural, divisas por exportación y encadenamientos productivos. El repunte del 2,8% en enero de 2026 significa, además, el quinto mes consecutivo con variaciones positivas en la producción agropecuaria, lo que sugiere una tendencia de recuperación más sostenida y no solo un rebote puntual. Esta recuperación se da en paralelo a esfuerzos de modernización institucional y de inversión en competitividad, productividad y sostenibilidad contemplados en el Plan Sectorial Agropecuario 2023–2027.
Retos pendientes y perspectivas
A pesar de las cifras favorables, el sector enfrenta desafíos estructurales como la exposición al cambio climático, la necesidad de mejorar infraestructura rural, la presión de costos y la incorporación de tecnología en fincas pequeñas y medianas. Los planes conjuntos del Gobierno de Costa Rica con organismos como el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Banco Mundial contemplan inversiones por más de 500 millones de dólares entre 2023 y 2027, destinadas a modernizar instituciones, impulsar competitividad y promover una producción agropecuaria más sostenible. La evolución de estos programas y las condiciones climáticas de los próximos meses serán determinantes para consolidar el crecimiento observado al inicio de 2026.
Fuentes oficiales
- Banco Central de Costa Rica (BCCR): Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) e Índice Mensual de Actividad Agropecuaria, con datos oficiales de crecimiento por sector.
- Informes de Política Monetaria del BCCR (2025 y 2026): análisis de la contracción del sector agropecuario en 2025 y proyecciones de recuperación para 2026.
- Comunicados y bases de datos del BCCR sobre desempeño económico en enero de 2026, incluyendo el detalle del crecimiento de 2,8% en agro y 4,8% en la economía total.
- Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y SEPSA: documentos de planificación sectorial 2023–2027 y programas de modernización, competitividad y sostenibilidad del sector agropecuario.







