El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) lanzó “La ruta del picadillo” como parte de su apuesta por la gastronomía típica como motivador de viaje y herramienta para diversificar la oferta turística. Se trata de una serie de contenidos y actividades que ponen al picadillo en el centro de la experiencia, conectando al visitante con cocineras tradicionales, productos locales y paisajes rurales en cada región del país.
Durante casi dos meses el chef costarricense Carlos Alpízar recorrió las siete provincias para cocinar diferentes picadillos junto a cocineros y cocineras locales, utilizando ingredientes autóctonos de cada zona y documentando todo el proceso en un formato audiovisual pensado para inspirar a costarricenses y visitantes extranjeros.

Un proyecto que nace de “Costa Rica, un país de sabores por descubrir”


“La ruta del picadillo” se integra a la estrategia de comunicación “Costa Rica, un país de sabores por descubrir”, lanzada en el año 2022 por el ICT para posicionar al país como un destino donde la cocina local es parte esencial de la experiencia de viaje. Esta estrategia busca que más personas se desplacen por el territorio motivadas por conocer productos, recetas, historias y tradiciones gastronómicas, contribuyendo al desarrollo económico de comunidades fuera de los circuitos turísticos tradicionales.
Dentro de esta visión, la gastronomía se articula con el Plan Nacional de la Gastronomía Costarricense Sostenible y Saludable, un documento marco del ICT que promueve el uso de ingredientes locales, preparaciones tradicionales y prácticas responsables con el ambiente y la salud. Propuestas como la ruta del picadillo ayudan a aterrizar ese marco estratégico, dando visibilidad a quienes cocinan, siembran y transforman los alimentos en las distintas regiones del país.

Qué es un picadillo y por qué es tan importante en Costa Rica


El picadillo es un plato tradicional costarricense basado en trozos pequeños de vegetales, tubérculos o frutas verdes, muchas veces acompañados de carne, que se cocinan sazonados y se sirven típicamente sobre tortillas palmeadas de maíz. En la mesa tica, el picadillo suele aparecer en almuerzos y cenas, como parte del casado o acompañado de arroz, frijoles y ensaladas, y está muy vinculado a la cocina de las abuelas y a la vida cotidiana rural.
Más allá de la receta, el picadillo representa la capacidad de aprovechar lo que ofrece la tierra en cada temporada: chayote, arracache, papa, plátano verde, vainica, tacaco y muchos otros productos que caracterizan la agricultura local. Esta preparación también refleja historias familiares, formas de cocinar transmitidas de generación en generación y un profundo sentido de identidad culinaria costarricense.

Un recorrido audiovisual por las siete provincias


La ruta del picadillo se presenta principalmente a través de una serie de piezas audiovisuales que muestran la preparación de siete picadillos distintos, cada uno vinculado a una provincia y a sus productos característicos. En cada episodio, el chef invitado llega a comunidades específicas, cocina junto a personas locales y pone en valor sus conocimientos, técnicas y relatos alrededor de la comida.
Según el ICT, los videos se publican semanalmente en los canales oficiales de la institución, incluyendo YouTube, Facebook, Instagram y TikTok, con el fin de alcanzar tanto al público nacional como internacional que busca inspiración para sus próximos viajes. Este enfoque audiovisual permite mostrar no solo el plato final, sino también los mercados, fincas, cocinas de leña, sodas y restaurantes con propuesta local donde se vive la experiencia gastronómica día a día.

Picadillos, productos locales y territorios


Cada parada de la ruta del picadillo destaca ingredientes propios de la región, conectando el plato con los paisajes agrícolas y la cultura local. En zonas de altura pueden aparecer picadillos a base de papa, arracache o repollo, mientras que en áreas más cálidas cobran protagonismo productos como el plátano verde, el chayote o el pejibaye, siempre siguiendo recetas tradicionales adaptadas a cada contexto.
Este énfasis en el origen de los productos se alinea con el Plan Nacional de la Gastronomía Costarricense Sostenible y Saludable, que impulsa cadenas de valor donde pequeños productores, ferias del agricultor, pescadores artesanales y emprendedores rurales se benefician de la actividad turística. Para el visitante, conocer el trasfondo de esos ingredientes agrega una capa de sentido a cada bocado y genera oportunidades para el turismo rural comunitario, las visitas guiadas a fincas o la compra directa a productores locales.

Turismo gastronómico como eje de desarrollo local


Iniciativas como la ruta del picadillo buscan que la gente viaje para comer bien, pero también para entender mejor el país y apoyar a las comunidades que reciben al visitante. El ICT ha señalado que la gastronomía es un componente clave en la diferenciación de Costa Rica como destino, complementando sus ya consolidados atractivos de naturaleza y aventura.
El turismo gastronómico permite distribuir mejor los beneficios del turismo, llevando a las personas hacia cantones y distritos menos visitados, donde hay cocinas familiares, sodas y pequeños restaurantes listos para recibir a nuevos comensales. De esta forma, los picadillos se convierten en un pretexto delicioso para conocer pueblos, rutas escénicas y experiencias culturales que no siempre aparecen en los catálogos tradicionales.

Dónde ver la ruta del picadillo y cómo inspirarse para viajar


“La ruta del picadillo” se puede seguir en las plataformas oficiales del Instituto Costarricense de Turismo, donde se publican los episodios y contenidos complementarios de la campaña “Costa Rica, un país de sabores por descubrir”. Los videos están disponibles en el canal de YouTube del ICT, así como en su página de Facebook, perfil de Instagram y cuenta de TikTok, lo que facilita que diferentes públicos descubran estas historias gastronómicas.
Para quienes planean un viaje, cada capítulo puede servir de guía para armar itinerarios que combinen visitas a mercados, sodas, ferias, fincas y emprendimientos locales con experiencias de naturaleza, cultura y bienestar. Al seguir las huellas de la ruta del picadillo, tanto residentes como turistas pueden descubrir un Costa Rica de sabores cotidianos, rostros concretos e historias vivas detrás de cada plato.

Fuentes oficiales y de referencia

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