La Defensoría de los Habitantes ha solicitado formalmente a la Sala Constitucional (Sala IV) que ordene una revisión externa e independiente de un informe técnico presentado por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE). La solicitud busca garantizar que se cumplan rigurosamente los límites de las tierras forestales adyacentes al Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo.
La intervención de la Defensoría se fundamenta en dudas sobre la metodología empleada por el Ministerio para delimitar el área protegida. Según el ente defensor, el informe oficial utiliza datos de cobertura forestal del año 2025, lo que podría validar de forma indirecta daños ambientales ocurridos previamente en lugar de basarse en registros históricos anteriores a una ley de 2014 que fue declarada inconstitucional.
Este enfoque, advierte la Defensoría, podría contravenir principios constitucionales que prohíben la reducción de bosques y el debilitamiento de las salvaguardas ambientales existentes.
Uno de los puntos críticos señalados es la gestión de los «bosques anegados» o humedales. Aunque el informe ministerial menciona la presencia de cuerpos de agua y su importancia para el patrimonio natural, la Defensoría sostiene que no se ha demostrado de manera técnica que estos ecosistemas específicos hayan sido mapeados con los métodos periciales adecuados, lo que pone en riesgo su preservación.
Para asegurar la transparencia y exactitud del proceso, la Defensoría ha propuesto que la validación del informe no recaiga en órganos internos del propio Ministerio, sino en la sección de Biología Forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Se argumenta que este cuerpo posee la independencia necesaria y sistemas certificados para realizar un peritaje imparcial.
La disputa tiene su origen en una orden judicial de 2019, reforzada en marzo de 2025, que exigía al Estado delimitar con claridad las 186 hectáreas que habían sido despojadas de su estatus de protección en 2014. El informe del MINAE indica que:
- Aproximadamente el 58% del área (107 hectáreas) aún mantiene cobertura boscosa.
- De las 364 propiedades analizadas, el 93% califican como ecosistemas nativos bajo la Ley Forestal vigente.
- Se identificaron 825 árboles maduros de 75 especies distintas, confirmando el papel del área como corredor biológico vital.
Actualmente, se mantienen suspendidos todos los permisos de tala y aprovechamiento forestal en siete sectores estratégicos que deben ser reintegrados al refugio. Asimismo, permanecen pausadas las concesiones otorgadas por el gobierno local en la zona marítimo-terrestre hasta que la Sala IV reciba y valide un informe de cumplimiento que sea satisfactorio y veraz.
El Refugio Gandoca-Manzanillo es un sitio Ramsar de importancia internacional desde 1995, fundamental para la protección de arrecifes de coral, playas de anidación de tortugas marinas y bosques tropicales de tierras bajas.






