En un giro significativo para el sector de Inversión Extranjera Directa (IED) en el país, el gigante del comercio electrónico Amazon ha formalizado una reducción sustancial en sus compromisos de generación de empleo en Costa Rica. Según documentos recientes y acuerdos con el Gobierno, la meta mínima de trabajadores que la transnacional debe mantener en territorio nacional ha pasado de 16.450 a 8.000 empleados.
Esta modificación responde a una solicitud planteada por la compañía durante el año 2025, motivada por una transformación en sus estrategias globales de fuerza laboral. Entre 2016 y 2021, Amazon había escalado sus compromisos de contratación de forma agresiva, aprovechando el auge del comercio digital; sin embargo, el panorama económico actual ha obligado a una corrección de rumbo.
La decisión no es un hecho aislado de la operación costarricense. A nivel mundial, Amazon anunció recientemente un recorte de 16.000 puestos de trabajo. Voceros de la empresa y analistas coinciden en que la organización atraviesa una fase de «crecimiento racional» tras el exceso de contratación vivido durante la pandemia de COVID-19.
Además, la incursión masiva de la Inteligencia Artificial (IA) juega un papel determinante. La empresa ha señalado que la automatización de tareas administrativas y de servicio al cliente reduce la necesidad de capital humano en áreas que anteriormente demandaban miles de colaboradores. «Necesitaremos menos personas para realizar algunos de los trabajos que se hacen hoy en día y más personas para realizar otro tipo de trabajos», ha manifestado la dirección global de la firma.
A pesar de la reducción en la meta de empleos, el acuerdo modificado mantiene en firme los compromisos de inversión de capital. Amazon conservará su plan de inversión mínima de $103 millones (vigente desde 2021), a los cuales se suman $5 millones adicionales, para un total de $108 millones destinados a infraestructura y operaciones tecnológicas en el país.
En las últimas semanas, se estima que alrededor de 1.000 trabajadores en Costa Rica fueron cesados como parte de esta reestructuración global. A los empleados afectados se les ha ofrecido apoyo para la transición laboral y, en algunos casos, la posibilidad de postularse a vacantes internas en áreas de mayor valor agregado.
La noticia marca un hito en la relación de Costa Rica con las grandes tecnológicas. Si bien Amazon sigue siendo uno de los mayores empleadores privados del país, el ajuste refleja una tendencia de la industria: priorizar la productividad por empleado y la eficiencia tecnológica sobre el volumen masivo de planillas.
El Gobierno, por su parte, ha aceptado la modificación entendiendo los cambios macroeconómicos y las presiones internacionales que enfrentan las corporaciones multinacionales en un mercado cada vez más digitalizado y automatizado.






