El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) emitió una alerta oficial tras contabilizar 408 personas que ingresaron de forma no autorizada a diversas áreas silvestres protegidas durante las últimas semanas de diciembre y la primera quincena de enero.
De acuerdo con el reporte institucional, el Parque Nacional Volcán Irazú encabeza la lista de incidentes con 200 casos registrados. Otros puntos con alta incidencia de ingresos por rutas prohibidas incluyen el Volcán Poás, el Volcán Turrialba y el Parque Nacional Isla San Lucas.
Riesgos operativos y legales Las autoridades señalaron que estas incursiones, promovidas frecuentemente en redes sociales, exponen a los visitantes a peligros reales como desprendimientos de tierra, exposición a gases volcánicos y ataques de animales silvestres en zonas sin vigilancia. Además, el personal de rescate advierte que la atención de emergencias en estas rutas «clandestinas» es sumamente compleja debido al difícil acceso.
Desde la perspectiva legal, quienes son interceptados en estas zonas enfrentan procesos por el delito de desobediencia a la autoridad. Asimismo, el SINAC busca sancionar con mayor rigor a los guías informales que organizan estos recorridos, con multas que podrían superar los ₡2.3 millones.
Impacto ambiental Más allá de la seguridad humana, el ingreso ilegal provoca una degradación acelerada de los senderos naturales, contaminación por desechos y la perturbación de ecosistemas frágiles. El SINAC insta a la población a utilizar únicamente los accesos oficiales y a adquirir sus entradas mediante la plataforma autorizada para garantizar una visita segura y sostenible.






