Alerta Roja: La Cruz Roja Costarricense se queda sin fondos y 66 comités locales podrían cerrar

Table of Contents

Un déficit de ¢1,700 millones pone en jaque la atención de emergencias en todo el país, justo cuando más se necesita por el aumento de accidentes y la violencia.

Hay una imagen que todo costarricense conoce: la ambulancia roja y blanca llegando a un accidente de tránsito, asistiendo en una inundación o respondiendo a una emergencia en casa. La Cruz Roja es, para la mayoría, la primera línea de respuesta humana ante la crisis.

Hoy, esa primera línea está en grave peligro.

La Cruz Roja Costarricense ha lanzado una de sus advertencias más serias: enfrenta una crisis financiera histórica. El déficit actual asciende a ¢1,700 millones, una cifra que pone en riesgo la continuidad de sus operaciones. La consecuencia más impensable ya está sobre la mesa: 66 comités cantonales, los equipos locales que sirven a tu comunidad, están al borde de un cierre técnico.

Esta crisis golpea en el peor momento posible, creando una tormenta perfecta. Justo cuando el país experimenta un aumento en la demanda de servicios de emergencia, impulsado por el lamentable incremento en los homicidios y la persistente alta tasa de accidentes de tránsito, la institución se ve forzada a operar con recursos cada vez más limitados.

La paradoja es brutal: más emergencias significan más gasto en gasolina, más insumos médicos, más desgaste de equipo y más necesidad de personal, pero el financiamiento no da abasto.

El impacto de estos «66 comités en riesgo» no es un dato administrativo lejano; es una amenaza directa a la vida de la gente. ¿Qué pasa si el comité de tu cantón cierra? Significa que la próxima vez que llames al 911, la ambulancia podría no ser la que está a pocos minutos, sino una que deba viajar desde un cantón vecino.

En una emergencia médica, esos «minutos de oro» que transcurren entre la llamada y la atención profesional lo son todo. Un aumento en el tiempo de respuesta, por más pequeño que sea, reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia de una persona. Además, compromete la capacidad de respuesta ante desastres naturales como inundaciones o deslizamientos, que requieren una respuesta local e inmediata.

La institución que siempre ha estado ahí para rescatar a los demás, hoy necesita ser rescatada. No se trata de un problema burocrático, sino de una crisis que se sentirá en los barrios, en las carreteras y en las comunidades más vulnerables que dependen de ese comité local para sobrevivir a su peor día.

More News and Blog

Agenda

We are here

Read the stories of the People of Costa Rica